(BUENOS AIRES).- «A River lo han perjudicado los últimos, diría, cinco partidos. Esa situación es evidente», sostuvo Stéfano Di Carlo en la conferencia de prensa que dio junto a la comisión directiva, al ser consultado por la relación del club con la Asociación del Fútbol Argentino.
«No se puede tapar el sol con la mano acá. No puede haber corrección política y no podemos no decir las cosas como son», siguió el presidente, antes de aclarar que a su entender el problema no alcanza únicamente a su institución sino a todos los equipos del torneo.
«Hay manoseo de todo tipo y color hacia todos, no es hacia River primero», planteó, y ahí dejó la frase más filosa de toda la conferencia: «Estamos esperando que encuentren un límite en términos de la vergüenza».
La línea que marcó
«La tolerancia de River está agotada, la dignidad de River no se negocia», agregó al referirse a la idea instalada en el ambiente de que un club debe acercarse a la conducción del fútbol argentino para evitar perjuicios en la cancha.
«Somos nosotros contra todos», repitió al recoger una frase que había dicho el capitán del equipo días atrás, y pidió que los hinchas se enfoquen en lo propio: «Primero tenemos que arreglar el fútbol de River».
«Esto preexiste a esta gestión y a este momento. Esto data de más de diez años», aclaró para despegar la situación del presente deportivo, y recordó que la frase de la guardia alta nació en el club y que expresidentes ya habían hecho referencias al mismo tema.
«La fragilidad de nuestro fútbol expone o deja en evidencia situaciones a las que antes River, jugando al fútbol, se reponía», cerró sobre ese punto, y remató con otra definición sobre las transmisiones oficiales de los partidos: «Una situación increíblemente rara».
