(BUENOS AIRES).- Boca Juniors ya tiene asegurado un lugar en los cuartos de final de la Copa Sudamericana y conoce a su próximo rival: San Pablo. El equipo argentino avanzó tras superar a Recoleta y quedó entre los ocho mejores del torneo. River Plate, en cambio, todavía debe completar su serie de octavos de final ante Independiente Santa Fe para saber si seguirá en carrera.
San Pablo llegó a los cuartos después de eliminar a Bolívar y de imponerse 3-1 en el partido de vuelta. La serie ante Boca se jugará en septiembre y enfrentará a un equipo argentino con uno brasileño. El ganador obtendrá un lugar entre los cuatro mejores de la Sudamericana, en una zona del cuadro que ya tiene a sus dos protagonistas confirmados.
El cuadro de la competencia dejó a Boca con una plaza ya definida y a River pendiente de una resolución. El equipo de Eduardo Coudet afrontará primero la revancha ante Independiente Santa Fe y, si consigue avanzar, deberá esperar el desenlace de Olimpia contra Vasco da Gama para conocer su camino. River todavía no tiene una ubicación definitiva en el cuadro de la Copa Sudamericana. Esa secuencia debe completarse antes de evaluar un eventual cruce entre Boca y River en semifinales.
El camino que River todavía debe resolver
River Plate empató 0-0 con Independiente Santa Fe en el partido de ida de los octavos de final. El segundo encuentro fue reprogramado y se disputará el miércoles 26 de agosto. La postergación fue de una semana y se debió al terremoto que afectó a Colombia, por lo que River todavía no puede definir su lugar en el cuadro.
Olimpia y Vasco da Gama todavía tienen pendiente la resolución de su serie. El vencedor será el rival de River si el equipo argentino elimina a Independiente Santa Fe, de modo que el camino del conjunto dirigido por Coudet depende de dos resultados que aún no están cerrados. La zona de la Copa Sudamericana conserva un lugar abierto hasta que se completen esas definiciones y el sector todavía puede sufrir modificaciones.
Septiembre concentrará el inicio de los cuartos de final de la Copa Libertadores y la Sudamericana. Boca llegará a esa etapa con su serie contra San Pablo confirmada, mientras River deberá jugar el miércoles 26 de agosto y luego aguardar la definición del otro cruce antes de conocer su recorrido. La diferencia marca el punto de partida del posible Superclásico internacional: un equipo ya está entre los ocho mejores y el otro todavía necesita superar dos instancias para quedar en condiciones de acercarse a ese escenario.
El ganador de Boca-San Pablo obtendrá un lugar entre los cuatro mejores, mientras que River todavía tiene como objetivo inmediato completar su serie de octavos. La posibilidad de una semifinal entre los dos clubes argentinos solo podrá tomar forma si River supera primero a Independiente Santa Fe y después al vencedor de Olimpia y Vasco da Gama. El próximo paso será el miércoles 26 de agosto, cuando River dispute la vuelta ante Independiente Santa Fe; Boca, en cambio, deberá esperar hasta septiembre para iniciar su serie.
