(BUENOS AIRES).- «No ficharemos a Mauro Icardi. Tenemos a Pinamonti y no estamos trabajando en su incorporación». La frase es de Rino Gattuso, entrenador de la Lazio, y dejó sin efecto de un día para el otro la chance más concreta que tenía sobre la mesa Icardi: el delantero argentino, de 33 años, quedó descartado por el club italiano en plena búsqueda de un nuevo destino.
La situación de Icardi no es nueva, pero se acentuó con el paso de las semanas. El atacante se marchó del Galatasaray al finalizar la temporada pasada y desde entonces no encontró un equipo donde continuar su carrera. A sus 33 años, con una trayectoria larga en el fútbol europeo, sigue en condición de libre mientras espera una oferta que lo ilusionó durante todo septiembre.
Justamente la Lazio fue ese destino. El nombre del delantero argentino sonó con fuerza estos días en Italia como posible refuerzo del conjunto Biancocelesti. La opción tomó volumen hasta que el propio entrenador salió a cortarla de raíz, sin rodeos, en su presentación ante la prensa.
Gattuso explicó las razones del descarte y las resumió en un punto: la posición ya está cubierta. El equipo romano cuenta con Andrea Pinamonti para el sector del área que habría ocupado el argentino, y el técnico dejó claro que la dirigencia no tiene ninguna gestión en curso para sumarlo. El mensaje fue directo tanto para el jugador como para los interesados en la operación.
La puerta italiana, cerrada
El descarte cierra, al menos por ahora, la posibilidad de que Icardi regrese a la Serie A de la mano del club romano. Para el delantero se trata de un golpe concreto: la Serie A es una liga que conoce de sobra por su pasado en el fútbol italiano, y la Lazio era uno de los pocos equipos que había mostrado interés real en las últimas semanas.
El pronunciamiento de Gattuso llegó en un momento sensible del calendario. La declaración fue formulada en sala de prensa y la noticia del descarte se conoció la noche del 18/09, en pleno cierre del mercado relacionado con la Serie A, un margen estrecho para que el argentino pueda encontrar una salida en el fútbol italiano antes de que la ventana concluya.
Con esa puerta cerrada, Icardi deberá ampliar la búsqueda hacia otros campeonatos. El delantero sigue sin club y sin una alternativa confirmada, y su continuidad en el fútbol europeo dependerá de las ofertas que aparezcan en los próximos días, mientras la temporada avanza y él acumula semanas sin competir de manera oficial.
El paso del tiempo juega en contra. Cada semana sin equipo significa menos ritmo de competencia para un atacante que, hasta hace pocos meses, defendía la camiseta del Galatasaray, y la desaparición del interés de la Lazio reduce aún más el mapa de destinos disponibles. Para el delantero argentino, el desafío inmediato es encontrar antes del cierre una institución que le garantice minutos y la posibilidad de volver a la cancha.
