(BUENOS AIRES).- “Fue a las 2 de la mañana, pero nadie quería decirlo, nadie quería informarlo.” La confesión la soltó Susana Roccasalvo al recordar el fallecimiento del padre de Lionel Messi en pleno Mundial. La periodista detalló el blindaje que se tejió alrededor del crack para que la noticia no entorpeciera su participación en la competencia.
Susana Roccasalvo contó que la enfermedad del papá del diez era un secreto a voces en la cobertura. “Arrancamos con el tema del papá de Messi, todos sabíamos que estaba muy enfermito”, dijo la conductora, que admitió que el círculo periodístico manejó el dato con pies de plomo.
“Ni siquiera se preguntaba de qué era la enfermedad, éramos cautelosos, sabíamos que el estado era muy delicado, sabíamos que era un un Mundial especial para Lionel”, detalló Susana Roccasalvo. Para los comunicadores que estaban cerca de la delegación, aquel campeonato ya tenía un significado distinto por el cuadro que atravesaba el familiar.
La propia Roccasalvo no llegó a cruzar al papá de Messi, aunque sí conoció a la madre del capitán. “No tuve el gusto de conocerlo, mejor conocí a la mamá, aunque era algo previsible”, recordó, dejando entrever que el desenlace no tomó por sorpresa a nadie.
La periodista explicó que, cuando se produjo el deceso, la indicación fue no difundirlo. “Fue a las 2 de la mañana, pero nadie quería decirlo, nadie quería informarlo”, repitió Susana Roccasalvo, que subrayó que la prioridad absoluta fue proteger a Lionel Messi mientras el equipo seguía en carrera.
“Había que contenerlo a Messi en el Mundial, era un momento muy difícil”, sostuvo Roccasalvo. La conductora describió así la decisión de anteponer la contención emocional del futbolista a cualquier urgencia informativa.
La anécdota revela un pacto de silencio poco habitual en la cobertura de un Mundial, donde la noticia suele imponerse a cualquier otra consideración. Roccasalvo admitió que el estado de salud del padre de Messi era un tema que todos los periodistas evitaban abordar de manera directa, aun sin haber recibido una orden explícita de nadie.
Según el relato de Susana Roccasalvo, ni siquiera se indagaba sobre el diagnóstico concreto que afectaba al padre del capitán argentino. La cautela era la norma y el objetivo compartido pasaba por no sumarle presión a un jugador que ya cargaba con la responsabilidad de liderar a la Selección en la máxima cita del fútbol.
Con ese testimonio, Roccasalvo sacó a la luz el hermetismo que rodeó el fallecimiento y el compromiso de los periodistas de aquella cobertura de poner a la persona por encima de la noticia.
