(BUENOS AIRES).- Boca prepara una rotación mínima para el partido del sábado ante Platense por el Torneo Clausura, según anticipó Leandro “Tato” Aguilera. Rodolfo Arruabarrena dispondría entre dos y cuatro modificaciones, con la intención de administrar cargas y reservar a los titulares para la revancha del martes ante Recoleta por la Copa Sudamericana.
Tato Aguilera explicó que la rotación será muy reducida y que la idea no pasa por desarmar el equipo, sino por administrar el desgaste de los futbolistas que vienen acumulando una gran cantidad de minutos. La prioridad, señaló, será darle descanso a aquellos que lleguen con mayor exigencia física y mantener en cancha a los jugadores que Arruabarrena considera indispensables para el funcionamiento colectivo.
El cuerpo técnico encontró una estructura que le da respuestas y no planea una renovación masiva del once. Leandro Paredes, Santiago Ascacíbar, Leonel Flores y Miguel Merentiel aparecen entre los nombres importantes dentro de esa base. La rotación, según la información que difundió Tato Aguilera, será quirúrgica: cuidar piernas sin resignar competitividad.
La planificación apunta a que Boca llegue en mejores condiciones al compromiso internacional. La Copa Sudamericana representa uno de los grandes objetivos de la temporada y el cuerpo técnico entiende que cada partido de la serie contra Recoleta puede ser determinante. Administrar los minutos durante el torneo local aparece como una herramienta central para contar con la mayor cantidad de titulares disponibles.
Después del duelo del sábado, Arruabarrena podría repetir en la revancha prácticamente el mismo equipo que jugó la ida frente a Recoleta. Tato Aguilera indicó que la intención del entrenador es volver a apostar por la base titular, siempre y cuando los jugadores lleguen en buenas condiciones físicas.
La rotación limitada del sábado le permitiría al plantel llegar descansado al encuentro del martes. El cuerpo técnico pretende evitar una sobrecarga que pueda generar lesiones justo cuando comienza a definirse el futuro del equipo en las distintas competencias. Boca necesita tener a todos sus futbolistas importantes disponibles y, en ese sentido, una rotación inteligente puede terminar siendo determinante.
El sábado, Boca afrontará el partido ante Platense con una rotación mínima de entre dos y cuatro cambios como máximo. Para el martes ante Recoleta, el entrenador devolvería a la cancha la base que utilizó en el partido de ida y que sostiene la estructura del equipo en un calendario de enorme exigencia.
