(BUENOS AIRES).- Lucas Beltramo explicó cómo Enner Valencia pasó de villano a héroe en Boca: ingresó desde el banco cuando su equipo perdía 2-0 frente a Racing y marcó tres goles de cabeza. La ráfaga dio vuelta el partido en Rosario y metió al Xeneize en las semifinales de la Copa Argentina.
El apodo Superman nació durante el primer ciclo del ecuatoriano en Pachuca, México. Valencia sorprendió allí por su potencia física y por la capacidad de elevarse para cabecear pese a medir apenas 1,77 metros. En ese período convirtió 18 goles en 25 partidos, un rendimiento que llamó la atención del fútbol europeo y lo llevó al West Ham. Trece años después del nacimiento del sobrenombre, su actuación en Rosario volvió a asociarlo con el personaje.
Valencia había comenzado el partido en el banco y entró con Boca dos goles abajo. A los 72 minutos, apareció el primer cabezazo para darle el descuento al equipo de Rodolfo Arruabarrena. Ocho minutos más tarde, otro centro y otra definición de cabeza establecieron el 2-2, y la clasificación volvió a quedar al alcance del equipo.
El cuarto minuto de descuento encontró a Valencia otra vez dentro del área. El delantero convirtió de cabeza el 3-2, cuando el encuentro parecía ir a penales. Los tres goles llegaron en apenas 23 minutos y completaron la remontada. Valencia pasó de ser un suplente elegido para cambiar el ataque a convertirse en el héroe de la clasificación de Boca.
Rodolfo Arruabarrena modificó el equipo y apostó por Valencia cuando Boca necesitaba una reacción. El ingreso del ecuatoriano terminó cambiando la historia del partido, con tres definiciones aéreas después de centros recibidos. Paredes manejó los tiempos, mientras el equipo encontró mejores conexiones en ataque y los cambios del entrenador inclinaron definitivamente el desarrollo.
La historia personal de Valencia ayuda a entender por qué el apodo también quedó ligado a una trayectoria de sacrificio. Nació en Ricaurte, un pequeño pueblo rural de Ecuador, y durante su infancia trabajó para conseguir sus primeros botines: ordeñó vacas, cosechó y vendió limones. Un cazatalentos reparó en sus condiciones y le abrió la puerta del fútbol profesional. Después pasó por Caribe Junior y llegó a las Inferiores de Emelec, donde pudo dormir en el estadio porque no tenía dinero para alquilar una habitación.
Boca jugará las semifinales de la Copa Argentina ante Banfield, con Valencia como la figura de una clasificación que parecía perdida. La escena final en Rosario recuperó el sentido de Superman: el delantero voló tres veces para dar vuelta el resultado. Lucas Beltramo describió el pasaje de villano a héroe en una ráfaga, con una actuación que reunió su historia personal, el apodo nacido en Pachuca y una noche decisiva de 23 minutos.
