(BUENOS AIRES).- “Son cosa seria”, dijo Carlos Tevez sobre los juveniles de Boca que empiezan a ganarse un lugar en Primera. El exdelantero destacó especialmente a Leonel Flores y Tomás Aranda, las dos apariciones que ilusionan al hincha en el equipo de Rodolfo Arruabarrena.
El mensaje completo del Apache llegó con un respaldo directo a los pibes. “Contento con los chicos que han debutado y que no es nada normal que en tan poco tiempo se hagan tan fuertes. Son cosa seria y ojalá que sigan por el mismo camino haciendo feliz a la gente de Boca”, dijo Tevez.
Leonel Flores tiene 19 años y lleva ocho encuentros en Primera. Viene de ser protagonista en el triunfo por 3-1 ante Recoleta por la ida de los octavos de final de la Copa Sudamericana, donde marcó un gol desde afuera del área.
El festejo tuvo una conexión directa con Tevez. Después de convertir, Flores imitó uno de los festejos más recordados de Carlitos, algo que había sido preparado durante la concentración. Miguel Merentiel le había pedido al juvenil que recreara la celebración y el mediocampista cumplió.
Tomás Aranda es el otro juvenil que aparece como una de las grandes apuestas del ciclo. Arruabarrena viene dándoles protagonismo a los jóvenes y, de a poco, varios empiezan a demostrar que pueden competir por un lugar con futbolistas de mayor experiencia.
Tevez también respaldó a Rodolfo Arruabarrena. “Al Vasco lo veo bien. Conoce lo que es el mundo Boca y siempre lo ha llevado muy bien”, dijo el exdelantero. Ambos coincidieron en Boca en 2015, cuando el Apache regresó al club después de su paso por la Juventus.
Ese respaldo aparece en un plantel con referentes de experiencia como Leandro Paredes. Flores reconoció que el entrenador y los referentes lo ayudan en su adaptación y le piden que mantenga una de sus principales virtudes: encarar y no perder la personalidad.
El lugar de los pibes en el ciclo
La aparición de Flores y Aranda se da en un momento en que el equipo todavía intenta consolidar su funcionamiento y encontrar regularidad en las distintas competencias. Para Boca, la irrupción de los juveniles amplía las variantes del plantel y genera una conexión inmediata con los hinchas, que rápidamente comenzaron a ilusionarse con su futuro.
Flores, a los 19 años, ya suma ocho partidos en Primera y un gol internacional en la Copa Sudamericana. El mediocampista no solamente mostró personalidad para pedir la pelota y participar del juego, sino que también apareció con goles importantes. Su actuación frente a Recoleta fue el punto más alto de un crecimiento que comenzó a llamar la atención rápidamente.
Aranda avanza como la otra gran apuesta del ciclo de Arruabarrena, en un plantel que cuenta con referentes de enorme experiencia. La decisión del entrenador de darle espacio a los futbolistas surgidos de las inferiores permite renovar energías y sumar alternativas.
El respaldo de Tevez tiene un valor especial por su trayectoria: conoce como pocos lo que significa vestir la camiseta de Boca y soportar la presión de jugar en Primera desde joven. Por eso, su elogio no pasó desapercibido y llegó como una banca autorizada para los pibes que empiezan a hacerse fuertes en el Xeneize.
