(BUENOS AIRES).- River quedó a un paso de concretar un bombazo en el mercado de pases. El volante ofensivo Thiago Almada se inclinó por vestir la banda roja y, según aseguran en el club, sólo resta el acuerdo formal entre Núñez y el Atlético de Madrid para que el campeón del mundo regrese al fútbol argentino.
La decisión personal del jugador volcó la negociación. Aunque Flamengo puso sobre la mesa una oferta salarial superior, "la propuesta salarial del club de Río de Janeiro era algo superior a la muy buena que ya le había acercado River, el deseo personal y familiar de Thiago fue el que se impuso". El dato no es menor: el representante Agustín Jiménez ya viajó a Madrid para reunirse con Enrique Cerezo, presidente del Atlético, dueño del 50% del pase y de los derechos federativos del futbolista.
Almada, de 25 años y formado en Vélez, es exactamente la clase de jugador que Eduardo Coudet reclama desde la salida de Juanfer Quintero: gambeta, creatividad y último pase. Su probable sociedad con Ángel Correa por detrás de los delanteros ilusiona a puertas cerradas en el Monumental para pelear los objetivos grandes del segundo semestre.
La operación, en cifras, es récord. "Una negociación récord que podría alcanzar y hasta superar los €20 millones por la mitad de su pase". Según Olé, existió un preacuerdo verbal hace un mes, antes de que Flamengo redoblara la apuesta. Ahora los dirigentes millonarios deben traducir ese entendimiento en papeles, y en el club aseguran tener diseñada la ingeniería financiera para afrontar el pago y ofrecerle un contrato de jerarquía por cuatro temporadas, con un salario acorde a su condición de campeón del mundo.
La amenaza brasileña, sin embargo, no desapareció. El director deportivo de Flamengo, José Boto, vio el domingo el partido ante Rosario Central en el Monumental sentado al lado del propio Jiménez. "Los brasileños no se dan por vencidos: con una billetera más elástica, tienen decidido presentar batalla hasta el final". En Núñez confían en que el factor Buenos Aires –y la chance de ser el revulsivo de un plantel con Nicolás Otamendi y Correa– termine de sellar la historia.
El volante llega con pocos minutos en la última temporada. En el Atlético de Madrid disputó 40 partidos oficiales (apenas 18 como titular, 4 goles) y Diego Simeone ya no lo consideraba prioridad. Aun así, Lionel Scaloni lo llevó al Mundial 2026. Fue titular en tres encuentros y, aunque perdió el puesto desde el cierre de la fase de grupos, integró el plantel subcampeón que cayó en la final ante España. Después del torneo, descansó en Ibiza junto a Enzo Fernández, Julián Álvarez y Lisandro Martínez.
Se espera que en las próximas horas, cuando su entorno dé el visto bueno, Thiago Almada viaje a Buenos Aires para sumarse al plantel. De cerrarse, sería el octavo refuerzo y convertiría a River en uno de los equipos con más nombres de peso del continente. Este lunes puede ser el día en que el sueño se transforme en firma.
