ESPECTÁCULO

«La patria no se…»: el mensaje de Tini Stoessel que prendió fuego la Casa Rosada ¿Anti Milei?

 

La cantante encabezó una campaña viral contra el capítulo que subía el tope de tierras extranjeras.

 
Tini Stoessel
Tini Stoessel

(BUENOS AIRES).- “La patria no se vende”, publicó Tini Stoessel en sus historias de Instagram junto a una bandera argentina, y esa frase terminó de sellar la suerte del capítulo más polémico de la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada. Horas antes de la sesión prevista para este jueves en el Senado, el oficialismo eliminó por completo el artículo que subía del 15?% al 25?% el tope de tierras rurales en manos extranjeras. Sin los votos y con una derrota comunicacional que se volvió irreversible, la jefa del bloque, Patricia Bullrich, decidió bajar el apartado para salvar el resto del proyecto.

El naufragio venía anunciado. El texto acumulaba dieciséis versiones, cuatro postergaciones y un cuarto intermedio arrastrado desde julio. Bullrich convocó de urgencia al “grupo de los 44” y resolvió suprimir todo el capítulo?III; el propio ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, autor intelectual de la reforma, se enteró de la decisión por la prensa. Antes, el gobernador tucumano Osvaldo Jaldo ya había adelantado el voto en contra de sus dos senadoras: “De ninguna manera tenemos que entregar un metro cuadrado de tierra argentina a los extranjeros. Que vengan a invertir, que vengan a producir, pero la tierra es y será de los argentinos”. Detrás llegaron Gustavo Sáenz (Salta), Rolando Figueroa (Neuquén) y Hugo Passalacqua (Misiones) con mensajes similares.

La batalla en las redes fue tan decisiva como el poroteo legislativo. Un informe de monitoreo digital mostró que “extranjerización” se convirtió en el concepto que ordenó toda la conversación y que “soberanía” fue el único término con valoración positiva. Esa tendencia tuvo respaldo en las encuestas: según Zuban Córdoba, el 77?% de la sociedad estaba a favor de mantener los límites vigentes, contra apenas un 16,7?% en desacuerdo. Casi ningún senador libertario salió a defender públicamente el capítulo con argumentos propios, y la ausencia de vocería oficial dejó el terreno libre para la oposición.

Lo que el Gobierno no esperaba era que el quiebre viniera del mundo pop al que parte de su electorado escucha. Tini Stoessel, históricamente asociada a un humor antikirchnerista, le habló a sus más de 22 millones de seguidores sin medias tintas. Emilia Mernes replicó un video de Amnistía Internacional en el que se afirmaba que “defender la tierra es defender los derechos humanos”. Lali Espósito publicó “Argentina no está en venta” y convocó a la movilización frente al Congreso, mientras Nicki Nicole arengó: “¡La Argentina es de ustedes y la están vendiendo, están vendiendo su país!”.

Ese fue el verdadero punto de inflexión. A figuras como Lali o Dolores Fonzi la Casa Rosada podía descalificarlas con el argumento de que “hablan porque son kirchneristas”. Pero a Tini y a Emilia, no. “Lo que no estaba contemplado fue Tini Stoessel”, admitieron en los despachos libertarios. Y cuando la oposición al proyecto dejó de ser una discusión entre “el kirchnerismo de siempre” y “los libertarios”, en el oficialismo entendieron que la pulseada ya estaba perdida.

A la ola se sumaron Dillom, que desplegó una bandera con “La patria no se vende” durante un show en el Central Park de Nueva York junto a Milo?J y Trueno; Ca7riel, que advirtió “Guarda que quieren vender la Patagonia”; y L-Gante, que pidió: “Presten atención a las nuevas leyes que están queriendo imponer para nuestro país” y agregó: “no se dejen engañar”. Todos convocaron a la marcha de este 6 de agosto, que las organizaciones sociales ya habían fijado bajo la consigna “La patria no se vende”. La señal ya quedó instalada: cuando la discusión saltó de los recintos a las historias de Instagram de las voces que el propio oficialismo creía afines, el Gobierno comprobó que la derrota comunicacional era definitiva.