(BUENOS AIRES).- Tomás Aranda se queda después de cada práctica en el predio de Ezeiza para trabajar sobre su efectividad en los remates, el aspecto de su juego que busca pulir en Boca. La información se conoció el 22 de agosto de 2026 y expuso una rutina adicional que el enganche sostiene por su cuenta. El futbolista apunta a aprovechar mejor las ocasiones que genera y convertir con mayor frecuencia.
Tomás Aranda tiene poca efectividad en sus remates pese a que crea ocasiones claras en cada partido. El dato más concreto de su producción ofensiva es un gol en 31 partidos con la camiseta azul y oro. Esa cifra marca la diferencia entre su participación en el sector ofensivo y la cantidad de tantos que logró convertir. La falta de eficacia en la finalización aparece así como el punto específico que intenta corregir fuera del horario habitual de trabajo.
Claudio Civiello explicó en su canal de Kick que Tomás Aranda realiza ejecuciones en movimiento y a balón parado. El periodista señaló de ese modo cuál es la tarea que el jugador repite después de los entrenamientos: trabajar distintas formas de remate. El objetivo es mejorar esa acción de juego para anotar más goles en Boca, donde el enganche ya tiene un lugar de peso en el ataque. La rutina individual se suma al trabajo del cuerpo técnico y apunta a una necesidad concreta de su rendimiento.
Claudio Úbeda apostó por Tomás Aranda a principios de la temporada 2026. El futbolista debutó en Primera y demostró un gran rendimiento, antes de ganarse rápidamente un lugar en el equipo titular. Rodolfo Arruabarrena lo considera en el presente una pieza clave, aunque el crecimiento en Boca convive con la tarea pendiente de elevar su eficacia frente al arco.
Un ídolo de Boca se comparó con Aranda
Ángel Clemente Rojas se comparó con Tomás Aranda al hablar de sus condiciones y de la habilidad que observa en su juego. “Aranda me hace acordar a mí. Yo era muy hábil, con todo respeto”, dijo uno de los máximos ídolos de Boca. La valoración de Rojas puso el foco en la habilidad del futbolista, una característica que aparece junto con el desafío de mejorar la definición.
Ángel Clemente Rojas también contó que mantiene un diálogo permanente con el entorno de Tomás Aranda y que ambos son vecinos. “Yo hablé con él, con el papá, somos vecinos. Le dije que lo quiero, que siga, es un pibe bárbaro”, añadió. Rojas transmitió además un pedido sobre su carrera: “Primero que se quede en Boca y después vemos cuánto vale”. La declaración ubicó la continuidad en el club como la prioridad que Rojas imagina para el joven.
Néstor Gorosito trazó otra comparación al analizar el presente de Tomás Aranda y lo vinculó con Andrés Iniesta. “Aranda es muy parecido a Iniesta. Juega fácil, sabe interpretar dónde gambetear y dónde no, cuándo jugar de primera y maneja las dos piernas”, dijo el entrenador de San Lorenzo. La descripción destacó su lectura para decidir cuándo gambetear, jugar de primera o manejar el balón con cada pierna. El trabajo que realiza en Ezeiza apunta a que esas condiciones también se traduzcan en más remates efectivos y goles.
