(BUENOS AIRES).- “Si te gusta el ciclismo, este es el hotel que nos acogió durante la tormenta. Nos trajeron toallas, té y frutas. Muchísimas gracias a todo el equipo. No duden en darles 5 estrellas”, dijo Julien Bernard, uno de los primeros ciclistas en agradecer la ayuda. La Vuelta de España suspendió la tercera etapa el 24 de agosto, a falta de 16 kilómetros para el final, por condiciones meteorológicas extremas. Cerca de 200 personas de la caravana ciclista encontraron refugio en el hotel Igesa Village Club Les Sorbières.
Tadej Poga?ar, quien llevaba la camiseta roja, levantó la mano para detener al pelotón durante la tormenta de granizo. El resto de los corredores siguió el gesto para proteger su salud y su seguridad, mientras la carrera quedaba interrumpida. Después, Poga?ar agradeció la ayuda recibida: “Gracias Igesa por proveernos refugio”.
El Igesa Village Club Les Sorbières, ubicado en Mont-Louis y a poco más de diez kilómetros de la meta, se transformó en el centro de operaciones improvisado de la etapa. El hotel, de una estrella, recibió a corredores, mecánicos y trabajadores de la organización en sus cuatro plantas, el vestíbulo, el comedor, las salas recreativas y el estacionamiento. El personal ofreció centenares de toallas secas, bebidas calientes, fruta y techo a quienes buscaban recuperar el calor.
La cadena de agradecimientos al hotel
El mensaje de Julien Bernard desencadenó una cadena de reseñas positivas de ciclistas y equipos en internet. La publicación del corredor del Lidl-Trek impulsó una campaña espontánea de reconocimiento para el establecimiento, que hasta ese momento tenía poco más de 300 evaluaciones. Tobias Johannessen, quien semanas antes se había viralizado por compartir en redes las malas condiciones del hotel que alojó a su equipo durante el Tour de Francia, elogió al Igesa: “Ubicación perfecta durante las granizadas, con servicio de toallas a los dos minutos de la llegada inesperada de 180 ciclistas. Se merecen todas las estrellas posibles”.
Las reseñas del hotel pasaron de poco más de 300 a superar las 1500 en apenas 24 horas, a partir de los mensajes publicados por corredores y equipos. Magnus Cort-Nielsen escribió: “7 de 7 estrellas para este hotel. Me impresionó mucho cómo pudieron prepararnos té caliente, caramelos, fruta y toallas y sitio para todos nosotros en un santiamén”. Cofidis también agradeció la atención: “Gracias al hotel por la cálida bienvenida y por haber dado refugio a los ciclistas. Les dejamos una pequeña reseña 5 estrellas”.
Mikel Landa dijo que “intentará volver algún día en vacaciones”. David De la Cruz destacó: “Sin duda, lo mejor del hotel es la amabilidad de su gente. Mil gracias por el trato recibido”. Will Barta definió al equipo del establecimiento como “Un personal increíblemente amable y personal”, mientras que Chris Hamilton habló de “Una hospitalidad increíble, el personal más amable y acogedor”.
Ningún ciclista levantó los brazos en Font-Romeu, donde estaba ubicada la meta de la tercera etapa de la Vuelta de España. La organización de la carrera pidió la cuenta por la acogida, pero el Igesa Village Club Les Sorbières se hizo cargo de los gastos. Entre el 24 y el 25 de agosto, el hotel pasó a superar las 1500 reseñas y quedó asociado a la etapa suspendida por el granizo de la Vuelta de España.
