ESPECTÁCULO

Yanina Latorre revela la infidelidad de su padre: “Casi le rompo la casa”

 

El capitán argentino no se calló nada.

 
Yanina Latorre
Yanina Latorre

(BUENOS AIRES).- «No me han logrado corromper, creo en el amor.» Pampita abrió el juego con esa declaración de principios en un cruce televisivo con Yanina Latorre que rápidamente se convirtió en un contrapunto visceral sobre la fidelidad, las mentiras y los proyectos de vida.

La panelista no tardó en poner su propia historia sobre la mesa como prueba de su escepticismo. «Creo que es imposible que no te caguen. Es más complicado que esto. Mi papá tuvo una relación por 15 años, casi le rompo la casa y casi voy presa. Tenía una amante, que era su secretaria. La llamaba a mi mamá para contarle todo», contó Yanina Latorre, y el relato tensó el aire del estudio.

La revelación del engaño prolongado de su padre expuso una herida que para la panelista todavía está abierta. La otra mujer no solo trabajaba con él, sino que hostigaba por teléfono a la madre de Yanina para narrarle los detalles de la relación paralela. Ese tormento doméstico empujó a Yanina Latorre al borde de la violencia: «Casi le rompo la casa y casi voy presa», admitió.

Para Yanina Latorre, la diferencia entre un desliz y una traición sostenida es la que marca el verdadero daño. «Para mí es más importante el proyecto de vida que un polvo, no es lo mismo que algo sistemático», definió, y dejó claro que el engaño cuando es estructural borra cualquier posible atenuante. La confianza cotidiana, argumentó, se construye sobre pactos que una infidelidad ocasional puede poner en duda, pero que una doble vida directamente pulveriza.

Del otro lado del mostrador emocional, Pampita mantuvo la defensa de su fe en las relaciones. «Amar es amar», lanzó, como si la frase bastara para resumir un modo de habitar el vínculo que no admite condicionamientos.

La conductora también eligió señalar la responsabilidad individual de los hombres sin caer en la excusa fácil. «No quiero poner a los hombres en que ‘son boludos’. Eligen, toman decisiones, engañan. Eso tiene consecuencias», sentenció. Para Pampita, el cinismo con el que Yanina Latorre lee las relaciones no la corrió de su postura: ella no quiere mirar el amor con el lente de la sospecha permanente.

El cruce dejó expuestas dos lógicas opuestas para pararse frente a lo mismo. De un lado, la certeza de que el amor es un campo minado donde la traición acecha y lo único que importa es el plan de vida compartido. Del otro, la decisión de no corromperse, de seguir creyendo que se puede amar sin que el engaño sea una condena inexorable.

Yanina Latorre, fiel a su estilo, puso los pies sobre la tierra de los hechos con la anécdota filosa de su infancia. Pampita prefirió sostener su ideal romántico sin concesiones. Las dos dijeron lo suyo; las dos hablaron desde lugares que el tiempo y las experiencias personales moldearon de manera muy distinta.