ESPECTÁCULO

Gustavo Cerati: cuál fue su proceso creativo para escribir más de 150 canciones

 

El método creativo del músico, revelado en una entrevista poco conocida: componía la música primero y las letras surgían de un cuaderno de palabras sonoras.

 
Gustavo Cerati
Gustavo Cerati

(BUENOS AIRES).- «Para escribir necesito que me crezca la barba, necesito tirar todos los papeles que tengo escritos y todas las ideas que se me ocurren: libros, etc. Tengo hasta prendida la televisión y a lo mejor estoy supuestamente no escuchando pero hay una palabra y ¡track! sale algo. Estoy muy abierto a los estímulos y me pongo en esa situación». La descripción es de Gustavo Cerati y resume el método con el que escribió más de 150 canciones entre Soda Stereo y su carrera solista: componía primero la música y las melodías, y recién después adaptaba las letras, guiándose por la sonoridad y el ritmo de las palabras.

Gustavo Cerati dejó registradas esas declaraciones sobre su proceso en una entrevista incluida en la «Antología del Rock Argentino», de Maitena Aboitiz. El periodista Gustavo Bove, que lo trató durante décadas, describió así esa forma de trabajar: «En sus canciones, él hablaba de cosas que tocaban a todo el mundo. No escribía canciones sociales o políticas, sino que escribía sobre los sentimientos como el amor y usaba muy bien la metáfora. Hablaba más del corazón. Era muy Spinetteano para componer. Se guiaba mucho por la sonoridad de las palabras».

Esa búsqueda del sonido por encima de todo tenía un ritual concreto. «Creo que cada uno nace con un don. Gustavo tenía el don de componer, de hacer canciones. Era un poeta, amante de la sonoridad de las palabras. Tenía un cuaderno donde anotaba palabras que le gustaban como ´alud´ y de ahí nacían sus temas», explicó Bove.

En esa charla, Cerati detallaba cómo convertía esos apuntes sueltos en canciones. «Cuando estoy con esa necesidad de tener incentivos, junto todos los papelitos que estuve escribiendo en los hoteles, los desparramo y de golpe se empiezan a juntar una frasecita con la otra. O a lo mejor abro de golpe un libro y es como el ‘I Ching’: por ahí dice algo que me moviliza para escribir. No tengo ningún empacho en hacerlo. Así como sampleo música y utilizo fragmentos sonoros, también utilizo fragmentos de libros que por ahí me cierran justo con lo que estoy queriendo decir», contó.

Un disco escrito en una sola noche

Desde finales de los 80, Cerati trabajaba las bases con una consola Akai MPC, que le permitía armar temas con samples en cualquier lado: varios temas de su discografía nacieron en cuartos de hotel o aviones. Los compañeros de grabación contaban que era normal que llegara al final de una sesión sin las letras y que, de un día para el otro, apareciera con un cuaderno completo de poesías. «Era muy difícil alcanzar su nivel de síntesis. Una madrugada, se levantó de la cama y compuso en una noche todas las canciones de su álbum ´Signos´», aseguró Bove.

La literatura fue otra cantera inagotable para Gustavo Cerati: de Borges tomó inspiración para «Aquí y Ahora» y para «Sueño Stereo»; de Edgar Allan Poe salió «Corazón Delator»; Alejandra Pizarnik está en «Ahora es Nunca» y Octavio Paz en «Puente», además de las huellas de Cortázar, García Lorca y Horacio Quiroga. El músico Fernando Samalea aportó otra clave del mecanismo: «A veces, para componer las letras, artistas como Charly García o Cerati, esbozaban palabras en un idioma inventado para luego adaptarle la letra con esa melodía».

Las vivencias personales también funcionaban como disparador: el tema «Fue» nació tras una fiesta, cuando Bove lo provocó a afinar una guitarra de juguete, y discos como «Amor Amarillo» y parte de «Ahí Vamos» se apoyaron en sus relaciones de entonces. Aun así, Cerati aclaraba que sus personajes rara vez eran reales: «Cuando escribo, no pienso en nadie. Ni siquiera hay alguien realmente figurado aunque la canción sea de amor, del techo o de lo que sea». Nacido el 11 de agosto de 1959 en Buenos Aires y muerto en 2010, Gustavo Cerati dejó en ese cuaderno de palabras sonoras una de las obras más influyentes del rock latinoamericano.