ESPECTÁCULO

Madera, hormigón y techos altos: así es la nueva casa que refaccionó Zaira Nara

 

Una remodelación con identidad propia.

 
Zaira Nara
Zaira Nara

(BUENOS AIRES).- Zaira Nara compró una propiedad lindera a su casa, que pertenecía a su vecino, y la reconstruyó por completo para darle un uso diferente al de una vivienda convencional. El inmueble pasó a funcionar como un estudio multifuncional, con lugar para reuniones, un camarín y sectores preparados para producciones.

La propiedad quedó organizada con ambientes amplios y conectados, pensados para adaptarse a distintas actividades. Los techos altos, las vigas de madera a la vista y los grandes ventanales son algunos de los rasgos que definen el proyecto. La distribución busca mantener una conexión entre interior y exterior, mientras las aberturas permiten aprovechar la iluminación natural.

Los materiales combinan madera, hormigón, acero negro, vidrio y fibras naturales. Esa base se completa con pinceladas de rosa, rojo, mostaza y terracota, presentes en muebles y objetos. El contraste entre superficies cálidas y otras de aspecto industrial aparece en distintos sectores, incluidos los espacios destinados al trabajo y la producción de contenidos.

El living tiene aberturas de piso a techo con perfilería negra, que ocupan un lugar central en la composición. Los sillones de estructura cromada y cuero vacuno conviven con butacas curvas mostaza, almohadones terracota y mesas pequeñas en rosa y crema. Las alfombras de fibras naturales suman textura sobre una arquitectura de paredes claras y estructura visible. La combinación mantiene una base sobria y agrega piezas de diseño con colores marcados.

La sala de reuniones fue integrada al conjunto y tiene una gran mesa circular de hormigón con una base maciza. Las sillas transparentes de acrílico y metal alivian visualmente el peso de esa pieza central. Los paños de vidrio llevan luz al sector y permiten que no quede aislado del resto de la propiedad. El ambiente puede usarse para reuniones, encuentros de trabajo y producción de contenidos. El camarín fue destinado a producciones fotográficas y audiovisuales, con espacio para cambios de vestuario.

La cocina es blanca y conserva la integración visual mediante puertas vidriadas con estructura metálica negra. Los estantes abiertos tienen terminaciones en ladrillo rojizo, mientras que la grifería dorada y la heladera retro rosa incorporan color. La vajilla y los objetos decorativos rojos, junto con las cortinas geométricas, completan una propuesta alejada de los ambientes completamente neutros.

El baño concentra otra de las decisiones de diseño de la remodelación. La bañera exenta en rosa terroso está acompañada por un lavabo de apoyo de la misma gama, grifería dorada, un espejo ovalado y un mueble bajo mesada de líneas curvas. Las formas redondeadas contrastan con las líneas rectas de las ventanas, las puertas y las estructuras metálicas del resto del inmueble. La reforma de Zaira Nara dejó la propiedad convertida en una extensión de su casa y, a la vez, en un espacio profesional para reuniones, fotografías, cambios de vestuario y creación de contenidos.