(BUENOS AIRES).- Exequiel Zeballos permanece en Boca y retomó las conversaciones para renovar su contrato, después de que se frustraran sus salidas al Napoli y al Celta de Vigo. La intención de ambas partes es alcanzar un acuerdo con una cláusula de salida más baja y evitar que el delantero quede con el pase en su poder.
El escenario cambió en cuestión de días. Zeballos había quedado apartado del plantel de Rodolfo Arruabarrena mientras esperaba resolver su futuro: primero apareció con fuerza el interés del Napoli y después el Celta de Vigo tomó la delantera, pero ninguna de las dos operaciones se concretó.
El Changuito y la dirigencia retomaron las conversaciones por un vínculo que finaliza en diciembre de 2026. Si no se alcanzaba un acuerdo, el futbolista podía comenzar 2027 como agente libre, un escenario negativo para Boca desde el punto de vista deportivo y económico. La institución evitaría así perder a un futbolista formado en sus divisiones inferiores sin recibir dinero.
Una cláusula más baja para destrabar la negociación
Zeballos no quiere irse libre de Boca y pretende dejarle dinero al club en caso de una futura transferencia. Esa señal de compromiso modificó el tono de las conversaciones y permitió volver a acercar posiciones entre la institución y el entorno del futbolista.
La propuesta que está sobre la mesa contempla una cláusula de rescisión inferior a la actual. Boca busca retener al extremo sin cerrarle la puerta a una salida al fútbol europeo, mientras que el jugador mantiene abierta la posibilidad de emigrar en condiciones favorables. El objetivo es encontrar una fórmula que conforme a todos: el club pretende proteger su patrimonio y el futbolista quiere tener la chance de salir si aparece una propuesta conveniente.
La chance de volver a jugar
Rodolfo Arruabarrena podría reincorporar a Zeballos al plantel si la renovación se concreta. El regreso no significaría un lugar asegurado: deberá recuperar ritmo futbolístico y demostrarle al entrenador que puede volver a ser una alternativa para el ataque. Su capacidad para desequilibrar en el uno contra uno es una característica valiosa para Boca.
El Xeneize afronta un calendario exigente y, con Enner Valencia recién incorporado, volver a contar con el Changuito le permitiría a Arruabarrena ampliar sus opciones ofensivas. El técnico había decidido apartarlo mientras no resolviera su situación contractual y existía la posibilidad concreta de una transferencia.
Desde su debut en 2020, Zeballos acumuló 140 partidos, 16 goles, 16 asistencias y cinco títulos. Si las partes llegan a un acuerdo, el Changuito dejará de estar apartado y volverá a ponerse a disposición de Arruabarrena, en un giro que hace pocos días parecía prácticamente imposible.
