(BUENOS AIRES).- La AFA ya comenzó a diagramar el calendario de la Selección Argentina posterior al Mundial 2026, con la intención de que el equipo vuelva a jugar en el país. El plan contempla al menos un partido como local y no descarta llegar a dos o tres. Pero esos amistosos podrían no ser reconocidos inicialmente como partidos Clase A por la FIFA, un requisito que definiría si tres futbolistas empiezan a cumplir sanciones pendientes.
Leandro Paredes, Nahuel Molina y Thiago Almada recibieron sus castigos después de los incidentes ocurridos al final de la derrota ante España. Paredes quedó sancionado con diez partidos, Molina con siete y Almada con uno. Las penas fueron aplicadas luego de la pelea posterior a la final del Mundial 2026.
La FIFA autorizó que las suspensiones puedan cumplirse también durante amistosos internacionales, una modificación que había solicitado la AFA. La medida permitió que los castigos no quedaran limitados exclusivamente a partidos oficiales. Bajo ese criterio, Paredes, Molina y Almada podrán descontar sus respectivas sanciones, siempre que los encuentros cumplan con las condiciones reglamentarias exigidas.
Los amistosos disputados en Argentina podrían no recibir inicialmente la calificación de partidos Clase A. Si eso ocurre, los tres futbolistas no podrán comenzar a cumplir sus penas en esos compromisos, aunque se trate de encuentros internacionales. La organización del calendario, por ese motivo, dependerá tanto de la elección de rivales y estadios como de la validez disciplinaria que la FIFA le otorgue a cada partido.
Leandro Paredes quedó en el centro de la situación por haber recibido la sanción más dura, de diez fechas. El mediocampista fue castigado por el episodio que protagonizó con Gavi durante la pelea posterior a la final del Mundial. Paredes consideró exagerada la pena y reconoció recientemente que su futuro con la Selección quedó condicionado por este escenario.
La AFA mantiene una comunicación permanente con la FIFA para intentar resolver el problema reglamentario. El objetivo de la dirigencia argentina es evitar que los partidos organizados en el país se conviertan en una oportunidad perdida para que los jugadores sancionados empiecen a limpiar sus penas. La modificación que habilitó el cumplimiento en amistosos ya representó un alivio, pero todavía resta definir el alcance de esa autorización para los encuentros como local.
El calendario posterior al Mundial 2026 busca abrir una nueva etapa futbolística y, al mismo tiempo, permitir la recuperación de jugadores importantes que todavía arrastran sanciones. La intención es que la Selección Argentina dispute al menos un partido en territorio argentino, con la posibilidad de sumar dos o incluso tres. En los próximos días, las gestiones de la AFA ante la FIFA serán determinantes para establecer si esos amistosos tendrán categoría Clase A y podrán computarse para Paredes, Molina y Almada.
