(BUENOS AIRES).- «Hay que acostumbrarnos a vivir estas instancias», sostuvo Álvaro Montero tras la clasificación de Boca a las semifinales de la Copa Sudamericana. El arquero colombiano dejó esa frase apenas terminado el 1-1 ante San Pablo en el Morumbí, resultado que dejó al Xeneize con un global de 2-1 y entre los cuatro mejores del torneo. El mensaje, más allá de su tono sobrio, rápidamente llamó la atención de los hinchas y encendió la ilusión por lo que viene.
La noche de Montero en Brasil tuvo un momento definitorio en el primer tiempo. Un cabezazo dentro del área parecía tener destino de gol, pero el arquero colombiano apareció para evitar la caída de su arco, en un tramo en el que San Pablo buscaba el empate en la serie y a su vez intentaba imponer condiciones de local. Esa intervención permitió que Boca llegara al descanso con el arco en cero.
El desarrollo del segundo tiempo cambió el escenario del partido. Leandro Lozano marcó el 1-0 para Boca y dejó una diferencia considerable en la serie, aunque San Pablo reaccionó y llevó el cruce hacia un tramo de mucha presión. Domingos Duarte consiguió el empate en el tramo final, pero el conjunto brasileño no tuvo tiempo para encontrar el segundo gol que necesitaba para eliminar al Xeneize.
Las frases del arquero tras el partido
«Feliz de haber avanzado, el grupo trabajó muy bien», expresó Álvaro Montero en la zona mixta. La declaración del colombiano, breve y directa, circuló entre los seguidores del club y alimentó el entusiasmo por el presente del equipo. Más allá de la alegría por la clasificación, el arquero puso la mirada en el futuro y no se quedó solo en la celebración.
Montero también se encargó de bajar los decibeles y evitó presentar la clasificación como una actuación perfecta. «Hay cosas que mejorar, pero bien por el sacrificio del equipo», sostuvo el arquero. En esa lectura coincidieron otros referentes del plantel, que destacaron la capacidad del grupo para afrontar un partido de alta exigencia y sostener el resultado global hasta el pitazo final.
El mensaje que apuntó directamente al futuro fue el que más resonó. Para el arquero, esa frase no fue solo una referencia a la semifinal alcanzada, sino una señal sobre la mentalidad con la que Boca pretende afrontar la parte decisiva de la temporada. El equipo dirigido por Rodolfo Arruabarrena tendrá que superar una nueva serie de eliminación directa si quiere llegar a la final de la Sudamericana.
El próximo rival será Vasco da Gama, otro club brasileño que también avanzó a las semifinales. Para Álvaro Montero, que acaba de firmar una actuación destacada en el Morumbí, la clasificación representa además un nuevo paso en su adaptación a la exigencia de un club como el Xeneize, mientras el equipo prepara el cruce con el objetivo de seguir haciendo costumbre las instancias decisivas.
