(BUENOS AIRES).- «Necesitamos salir campeones de algo». Rodolfo Arruabarrena no guardó la ambición tras la clasificación de Boca a las semifinales de la Copa Sudamericana, conseguida con el empate 1-1 ante São Paulo en el estadio Morumbis. El entrenador valoró el trabajo del equipo en Brasil, pero dejó en claro que avanzar de ronda no es la meta: el Xeneize tiene que volver a levantar un trofeo.
Rodolfo Arruabarrena habló en conferencia de prensa después del partido y se mostró conforme con lo que hizo su equipo en un escenario complejo. «Hemos hecho un partido muy serio. Creo que lo hicimos bien», expresó el Vasco. El técnico reconoció que le hubiese gustado quedarse con la victoria, aunque consideró que el empate fue suficiente para confirmar el pase a la siguiente instancia del certamen continental.
La serie ante São Paulo quedó sellada con Boca entre los cuatro mejores de la competencia. El equipo había conseguido una ventaja en el encuentro de ida y la sostuvo en tierra brasileña, donde volvió a mostrar una versión competitiva. Para el entrenador, ese paso debe leerse dentro de un objetivo mucho más grande: quiere que los jugadores mantengan la concentración y no interpreten la clasificación como una meta cumplida.
El próximo rival: Vasco da Gama
La semifinal de la Copa Sudamericana cruzará a Boca con Vasco da Gama, el equipo que ahora se interpone en el camino hacia la definición del torneo. La instancia es decisiva: el margen de error será cada vez menor y la serie determinará si el conjunto de Arruabarrena puede alcanzar la final y quedar a dos partidos de la consagración. Para el DT, llegar a esta ronda confirma el trabajo de los últimos meses, aunque también aumenta la responsabilidad.
El mensaje del Vasco no surgió de la nada. Desde su llegada al club, Rodolfo Arruabarrena hizo referencia en distintas oportunidades a la obligación de competir por títulos y a la necesidad de que sus futbolistas se sobrepongan a los momentos adversos. Después de la clasificación ante O’Higgins, había realizado una fuerte autocrítica y había señalado que el equipo debía mejorar tanto en lo futbolístico como en el aspecto anímico.
Con la serie ya definida, el Xeneize tendrá tiempo para preparar el compromiso ante Vasco da Gama y recuperar a los futbolistas que arrastran distintas molestias físicas. La posibilidad de disputar una semifinal internacional modificó el escenario y elevó las expectativas alrededor del equipo. Arruabarrena, mientras tanto, eligió no esconder la ambición: Boca necesita volver a ser campeón.
