VIDA Y ESTILO

Ana Rosenfeld mostró su lujoso piso de veraneo en Punta del Este: vista al mar y maximalismo

 

La abogada mostró el espacio que habita y explicó el vínculo emocional con los objetos que reunió durante sus viajes.

 
Ana Rosenfeld
Ana Rosenfeld

(BUENOS AIRES).- “Muchos de los objetos usados para la decoración fueron comprados en alguna parte del mundo. Por eso, cuando toco algo, me transporto a esos viajes. Todo el mundo esta ahora con esa onda minimalista, pero para mi es hermoso tener recuerdos y muchas cosas lindas acumuladas. Cada rinconcito de mi hogar es una parte de mi”, dijo Ana Rosenfeld, quien decoró su piso en Punta del Este con objetos adquiridos en distintas partes del mundo.

El piso de Ana Rosenfeld está frente al mar y permite ver la playa, la arena, el cielo y los atardeceres. La ubicación aparece vinculada a la forma en que la dueña describe su hogar, no solo por el paisaje que se observa desde el interior, sino también por las sensaciones que le provoca ese lugar.

La decoración funciona para Rosenfeld como un registro de sus viajes. Los objetos que forman parte del piso fueron comprados en distintos lugares del mundo y conservan una relación directa con esas experiencias. Al tocarlos, la abogada explicó que vuelve a esos recorridos a través de los recuerdos asociados a cada pieza.

La elección de los objetos se distancia de la tendencia minimalista. Rosenfeld explicó que, frente a la preferencia por los ambientes con pocos elementos, ella disfruta conservar recuerdos y reunir muchas cosas lindas en su casa. Esa decisión define la presencia de los objetos dentro del espacio y la manera en que eligió decorarlo.

El criterio de la decoración está relacionado con el valor personal que tienen esas pertenencias. Para Rosenfeld, los objetos no aparecen separados de su historia: cada uno puede remitir a un viaje y a un momento vivido en el lugar donde fue comprado. La acumulación, desde esa mirada, está ligada a los recuerdos que conserva en su hogar.

Cada rincón ocupa un lugar particular en esa relación con la casa. Rosenfeld sostuvo que cada rinconcito de su hogar es una parte de ella, una definición que resume el vínculo entre los objetos, los viajes y el espacio que habita. La decoración queda presentada como una expresión personal antes que como una elección basada únicamente en una tendencia.

Rosenfeld también describió el piso desde las sensaciones que le provoca: “Me cautiva todo, el estar, mi casa frente al mar, veo la playa, veo la arena, veo el cielo, veo los atardeceres, ese mar, no sé, el olor a Punta del Este es excepcional”. La referencia incluye la vista desde la casa y el olor del lugar. Así, la descripción queda concentrada en los objetos comprados durante sus viajes, los recuerdos acumulados, los rincones personalizados y el paisaje que observa desde su piso frente al mar.

Ana Rosenfeld
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