ESPECTÁCULO

Analía Franchín rota al recordar a su hermana: «sentí culpa por desear que se vaya»

 

Una confesión que conmovió al programa

 
Analía Franchín
Analía Franchín

(BUENOS AIRES).- “Sentí mucha culpa por desear que se vaya, pero sé que fue lo mejor que le pudo haber pasado.” Analía Franchín se quebró en vivo durante A la Barbarossa al escuchar a Silvina, hermana de Pity Álvarez. La panelista recordó a Sandra, fallecida en junio de 2024, y habló de la culpa que sintió por desear que se fuera.

Silvina relató por teléfono, durante el programa de Georgina Barbarossa en Telefe, un episodio ocurrido un mes y medio antes: encontró a Pity Álvarez convulsionando en una silla, en el patio de su casa. La hermana contó: “Yo tuve a mi hermano convulsionando en casa hace un mes y medio. Los perros ladraban como avisándome que algo pasaba. Entré, que estaba en el patio, y estaba convulsionando en una silla. Pude atajarlo antes que se golpeara la cabeza con el piso, le pasé una almohada por la cabeza y lo contuve”. También explicó que el músico volvió en sí y preguntó: “¿Qué estoy haciendo en el piso?”.

Las crisis, advirtió Silvina, ocurren con frecuencia y muchas veces Pity Álvarez no es consciente de que le sucedieron. “A veces me dice ‘tengo golpes en el cuerpo y no sé si me caí, pero no me acuerdo de haberme golpeado’”, relató. Georgina Barbarossa explicó que Franchín estaba repitiendo la historia y viéndose reflejada en un espejo.

Analía Franchín intervino entre lágrimas y describió lo que le provocaba ver a una persona en ese estado. “Es muy tremendo cuando los ves en ese estado que no son conscientes y que se golpean. Que se lastiman y no se dan cuenta que se lastiman del estado en el que están. Es tremendo que se olviden de comer, es tremendo que no se acuerden que tienen que ir al baño”, dijo.

Sandra, hermana de Analía Franchín, atravesó durante más de diez años una fuerte adicción a las drogas y debió ser internada varias veces. Murió en junio de 2024, a los 61 años, tras una neumonía que se complicó; además, tenía diagnóstico de HIV. Franchín dijo: “Sentí mucha culpa por desear que se vaya, pero sé que fue lo mejor que le pudo haber pasado porque no era vida, no era calidad de vida”.

Franchín había contado semanas antes, en PH: Podemos Hablar, que cuando Sandra tenía alrededor de 25 años y una hija de tres, llegó a llevarse a la nena. La búsqueda la llevó a entrar a la casa de un narco para encontrar a su hermana y recuperar a su sobrina. “Tuve que entrar a la casa de un narco. Había una mesa con estupefacientes y una mantita donde la noche anterior había dormido mi sobrina”, recordó. En otro tramo, relató: “Fui a tocar timbre a la casa de un tipo que estaba buscado por homicidio. Tampoco la encontré y me dirigí al Bajo Flores”. También contó: “Tuve que ir vestida de prostituta a los 15 años”.

Franchín también se preguntó, entre lágrimas: “Es muy doloroso ver a una persona que querés tanto que además tiene ganas de ser feliz y no puede. ¿Cómo puede ser que no se encuentre una solución a esto? ¿Cómo puede ser que haya cerebros que sean tan predispuestos a la adicción?”. Silvina cerró el intercambio con un reclamo sobre la ley de salud mental: “Hay que hacer un poco más de fuerza para tratar de que esta bendita ley de salud mental realmente cumpla con su función”.