(BUENOS AIRES).- “Pasen al frente los que tuvieron una adolescencia con excesos”, dijo Andy Kusnetzoff al abrir la consigna en PH, Podemos hablar. Analía Franchín se identificó con esa propuesta y contó que, a los 15 años, cuidaba a la beba de su hermana Sandra por el problema de adicción que atravesaba. El episodio incluyó una desaparición de una semana, una búsqueda en el Bajo Flores y una detención posterior en La Plata por drogas.
Analía Franchín explicó que aquella adolescencia estuvo marcada por responsabilidades adultas: “Excesos tuve porque me tocó ser grande cuando era adolescente Fueron muchísimas situaciones por mi hermana, que tenía un serio problema de adicción. Yo tenía 15, ella 25 y cuidaba a su beba porque ella no podía”. La consigna de Andy Kusnetzoff ubicó el origen de su relato en el vínculo con Sandra y en el cuidado de una niña cuando todavía era menor. No habló de un episodio aislado, sino de una etapa atravesada por la imposibilidad de su hermana de hacerse cargo de su hija.
La situación se agravó cuando la hermana llegó a la casa y la familia decidió no abrirle para proteger a la beba. Franchín relató: “Un día vino mi hermana a casa y no le queríamos abrir porque lo principal era cuidar el bienestar de la nena. Mi mamá estaba colgando ropa en la terraza, por lo que la bebé quedó sola un instante. Mi hermana logró entrar, se la llevó y estuvo desaparecida una semana. No lo hizo por maldad, se trataba de una persona con una enfermedad muy seria”. Con esa aclaración, explicó cómo interpretaba la conducta de Sandra sin separarla de la enfermedad que, según su relato, padecía.
El relato tomó un giro cuando Franchín contó qué hizo para encontrar a su hermana. “A los 15 años me vestí de prostituta y me fui al Bajo Flores para encontrar a mi hermana”, dijo. La búsqueda ocurrió mientras seguía siendo una adolescente y quedó vinculada a la desaparición de la beba. La intervención que describió mostró que la responsabilidad sobre la niña y la búsqueda de Sandra recaían también sobre ella, pese a su edad.
La historia continuó con la detención de Sandra en La Plata por drogas y el regreso de la niña con la familia. “Ella cayó detenida en La Plata por drogas y nos devolvieron a la nena”, contó Franchín. Después explicó el lugar que ocupó su entorno en la crianza: “Tuvimos dimes y diretes con mi hermana, y mi sobrina creció siendo criada por nosotros. Yo siempre le expliqué que tuvo a dos papás enfermos”.
El vínculo con Sandra no terminó con ese episodio. Franchín contó que dos años después volvió a encontrarla en un auto abandonado en la villa 1-11-14, donde comía pollo crudo. Ese reencuentro derivó en una promesa: “Yo le juré que iba a estar de mi lado hasta el día que muriera y así fue”. La frase cerró el recorrido personal que compartió en el programa y definió la posición que decidió asumir frente a la enfermedad de su hermana.
La participación de Andy Kusnetzoff llevó la conversación desde una consigna general sobre los excesos hacia un relato familiar atravesado por la adicción, la crianza y la búsqueda de una menor. Franchín no solo describió lo que vivió a los 15 años: también explicó que su sobrina creció al cuidado de la familia y que Sandra seguía siendo, para ella, una persona enferma antes que alguien actuando por maldad. El cierre quedó marcado por la promesa que, de acuerdo con sus propias palabras, cumplió hasta el final.
