(BUENOS AIRES).- Rodolfo Arruabarrena decidió que Boca volverá a presentar a su equipo principal en el clásico ante San Lorenzo, después de la clasificación a las semifinales de la Copa Sudamericana. El entrenador dejó de lado la rotación masiva que venía usando en el Torneo Clausura y apuntará con sus mejores jugadores al partido del domingo, desde las 14.45 en el estadio Pedro Bidegain.
El Xeneize llegó a este punto tras el empate 1-1 ante San Pablo en el Morumbí, resultado que le dio el pase a las semifinales del torneo continental. Justamente, la semana más extensa de recuperación antes del clásico terminó siendo determinante para la postura de Arruabarrena, que tendrá más días para preparar el compromiso ante el Ciclón.
El cambio de estrategia marca una diferencia clara con las últimas fechas. Ante Gimnasia de Mendoza y Central Córdoba, Arruabarrena había realizado una rotación profunda para preservar a sus principales figuras antes de los compromisos internacionales. De hecho, frente al Ferroviario llegó a modificar hasta nueve nombres respecto del equipo que después disputó la revancha contra San Pablo.
Dos casos concentran el punto central de la planificación: Leandro Paredes y Milton Delgado. Ambos llegaron exigidos al partido en Brasil, pero el capitán, que todavía no está al cien por ciento desde lo físico, se encuentra en condiciones de completar otro encuentro, mientras que Delgado fue reemplazado en el segundo tiempo por Tomás Belmonte debido al desgaste acumulado. La intención del cuerpo técnico de Arruabarrena es que los dos vuelvan a formar parte del mediocampo titular ante San Lorenzo.
Además, el cruce en Brasil no dejó consecuencias físicas: tras el encuentro no aparecieron nuevas lesiones y varios futbolistas que llegaban con lo justo respondieron de buena manera. Con ese escenario, el probable equipo para visitar al Ciclón es el mismo que arrancó en el Morumbí: Álvaro Montero; Leandro Lozano, Lautaro Di Lollo, Facundo Herrera y Lautaro Blanco; Santiago Ascacíbar, Leandro Paredes y Milton Delgado; Alan Velasco; Miguel Merentiel y Leonel Flores. De todos modos, quedan entrenamientos por delante y no se descarta alguna modificación puntual por cuestiones tácticas o físicas.
El motivo: sumar en el campeonato
La decisión de Arruabarrena también está atada a la necesidad de Boca de sumar en el torneo local. El equipo se encuentra quinto en la Zona A del Torneo Clausura, con 14 puntos, y necesita acumular unidades tanto para mantenerse en la pelea por los playoffs como para mejorar su posición en la tabla anual. Tras cumplir el objetivo internacional, el entrenador busca trasladar ese envión al ámbito doméstico.
El clásico ante San Lorenzo será, además, la antesala de un calendario exigente. Después del partido del domingo, Boca deberá enfrentar a Racing por Copa Argentina y luego afrontar el tramo decisivo de la temporada, con las semifinales de la Sudamericana como gran objetivo internacional. Por eso, Arruabarrena deberá volver a administrar las cargas más adelante, aunque para el clásico eligió otra estrategia: sostener la base que consiguió la clasificación en Brasil y apostar por la jerarquía de sus titulares.
