BOCA JUNIORS

Un campeón con Boca eligió el clásico mas especial del fútbol argentino: «Es terrible»

 

El ex futbolista surgido de la cantera xeneize repasó su trayectoria y rememoró la semifinal de la Copa Libertadores 2004 ante River. Su experiencia en los derbis más calientes del país.

 
Pablo Alvarez
Pablo Alvarez

Surgido de las divisiones inferiores de Boca Juniors, Pablo Álvarez construyó una carrera privilegiada en el fútbol argentino y europeo. El ex defensor vivió una experiencia inédita al disputar los cinco clásicos más importantes del país con las camisetas del Xeneize. También lo hizo con Estudiantes de La Plata, Rosario Central, Racing Club y Huracán. Sin embargo, al momento de comparar la intensidad de los duelos más apasionantes entre estos equipos y sus respectivos clásicos, el ex lateral derecho sorprendió al ponderar el derbi rosarino.

En diálogo con el periodista Rodrigo Rea, Álvarez analizó la rivalidad entre la Academia rosarina y el conjunto leproso con una definición contundente. “Jugué Racing – Independiente, Rosario Central – Newell´s, Estudiantes – Gimnasia, Huracán – San Lorenzo y Boca – River pero el de Rosario es terrible, lo viven de una manera muy especial, es una ciudad muy futbolera y te exigen ganar el clásico, no ganar un campeonato sino ganar el clásico“, expresó el nacido en San Martín, hoy con 42 años.

Asimismo, remarcó que durante su etapa en Arroyito comenzaron a ampliar la ventaja en el historial sobre el rival de la ciudad.

Pablo Álvarez como jugador de Rosario Central

El «Mundo Boca» y la histórica definición con Bianchi en el Monumental

A pesar de esa vivencia particular, el ex defensor colocó a la institución de la Ribera en un escalón aparte respecto al resto de los clubes. “Boca es diferente a todos, pasas a tener visibilidad mundial, uno lo dimensiona a eso cuando te vas, en ese momento no lo ves. Yo como venia de inferiores veía como algo natural eso, pero después te vas y te das cuenta que no sucede en otros clubes“, afirmó.

En esa misma línea, destacó la formación recibida en las juveniles al señalar: “Logre adaptarme fácil por haber vivido de chico el mundo Boca. Nosotros en la Reserva jugábamos el partido previo al equipo de primera. Además, jugábamos en todas las canchas con las tribunas llenas y el jugador de reserva empieza a vivir esa atmosfera, con clima hostil de visitante, te prepara y te vuelve mas jugador para un equipo de primera. Ojalá pudiera volver, eso potenciaría aun mas a nuestros jóvenes“.

Uno de los episodios más icónicos de su paso por la entidad xeneize ocurrió en las semifinales de la Copa Libertadores 2004 frente al Millonario. Con apenas 18 años, el juvenil debió patear un penal determinante en la definición de la tanda en el Estadio Monumental bajo la conducción de Carlos Bianchi. “Después de muchos años me junté con Bianchi y le pedi tomar un café, y no me podía ir de esa charla sin preguntarle porque me mando a patear a mi, je. Él muy simple me respondió: Eras de los pocos que me miraba a los ojos, ahí entendí todo“, reveló el surgido en la cantera.

Sobre aquella caminata histórica hacia el punto de penal, Álvarez reconoció que “en el momento de la caminata uno es inconsciente en lo que esta haciendo, hoy con los años me lo siguen recordando y eso me llena de orgullo, pero fue una inconsciencia, yo ya había vivido lo que era Boca y lo hice de la manera mas natural. Tomé dimensión con el tiempo“. De esta manera, el exjugador que también integró el histórico 7-0 de Estudiantes ante Gimnasia junto a Juan Sebastián Verón dejó su sello grabado en la memoria del hincha boquense.