Maru Botana construyó en su casa de Tigre un verdadero refugio familiar, pensado para disfrutar puertas adentro y rodearse de naturaleza. La propiedad, valuada en dos millones de dólares, combina espacios amplios y detalles cálidos. Además, cuenta con distintos ambientes preparados para compartir con su esposo, Bernardo Solá, y sus siete hijos.
Ubicada en un exclusivo barrio cerrado de Tigre, la residencia tiene 900 metros cuadrados totales. La propiedad fue diseñada con una premisa clara: que la vida familiar sea el centro de cada ambiente. La amplitud se combina con grandes espacios verdes que permiten disfrutar del aire libre sin resignar comodidad.

Uno de los sectores que más se destaca está en el exterior. El jardín tiene 400 metros cuadrados y está rodeado de árboles, flores y plantas. Allí también hay un espacio destinado a los fogones y varias hamacas, convirtiendo al parque en uno de los lugares elegidos para pasar tiempo en familia.
Al ingresar a la casa de Maru Botana, el estilo mantiene esa búsqueda de calidez y sencillez. El living principal tiene una decoración en tonos neutros, una chimenea, dos grandes sillones y un par de mesas ratonas que completan el ambiente. Todo está dispuesto para generar un espacio cómodo y relajado.

Otro de los sectores centrales es el comedor diario, equipado con una gran mesa y conectado directamente con la cocina a través de un ventanal interno. La distribución permite que ambos ambientes funcionen prácticamente como un mismo espacio durante las reuniones y las comidas familiares.
La cocina de Maru Botana
Y si hay un lugar que no podía faltar en la casa de una de las referentes de la gastronomía argentina, es la cocina. El ambiente tiene un estilo clásico y muebles en tonos crudos, además de dos piletas, dos hornos, una gran heladera y una amplia isla central. Es, sin dudas, uno de los espacios fundamentales de la vivienda.


