RIVER PLATE

Ponzio enfrenta su primer gran desafío como DT de River: «Trasladar esa autoridad»

 

El histórico exjugador y exentrenador del Millonario hizo un análisis duro del presente del club

 
River
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(BUENOS AIRES).- «Lo que le está pasando a Ponzio en River le hubiese pasado igual a Coudet». La frase es de Leonardo Astrada, que analizó el presente de River durante su participación en ESPN F90 y puso en palabras una lectura que va más allá del cambio de entrenador: para el histórico exmediocampista, el problema que atraviesa Leonardo Ponzio no nació con su llegada al banco, sino que responde a un contexto que golpea al club desde hace meses.

Ponzio asumió como técnico del Millonario después de la salida de Eduardo Coudet, en lo que fue el tercer cambio de entrenador de River en 2026, tras los ciclos de Marcelo Gallardo y el Chacho. Coudet dio un paso al costado después de apenas 27 partidos, con resultados adversos y varias eliminaciones en el medio: River perdió la final del Apertura ante Belgrano, quedó afuera de la Copa Argentina y de la Sudamericana, y nunca encontró regularidad en el campeonato local.

Para Astrada, ese bagsaje de golpes explica el presente del equipo. Su punto central es que la salida de Coudet no solucionó automáticamente las dificultades: cambiar al entrenador no modifica, por sí solo, una dinámica que viene deteriorándose desde hace tiempo. El exjugador y exentrenador de River dirigió al club en distintos momentos de su carrera y conoce de primera mano la presión que se siente en Núñez cuando los resultados no aparecen.

De líder del vestuario al banco

El desafío de Ponzio, en ese marco, tiene una particularidad que lo distingue de cualquier otro entrenador que pase por el club: es su primera experiencia al frente del plantel profesional. Lo que no le falta es conocimiento del mundo River, una institución que conoce como pocos después de haber sido uno de los grandes referentes de la etapa más exitosa de la institución.

Su llegada al banco buscó, justamente, eso: recuperar liderazgo y volver a conectar al plantel con la identidad del club. El ex capitán construyó su autoridad durante años como futbolista, en los vestuarios y en las canchas, y ahora debe trasladar ese peso a un rol completamente distinto, el de tomar decisiones desde el banco en medio de una crisis de resultados.

El contraste con el momento que le toca vivir es notable. Ponzio llega a un equipo golpeado, con la obligación de cambiar el rumbo en muy poco tiempo y con la necesidad de recuperar la confianza de un grupo que atravesó varios golpes durante la temporada. La tarea combina lo futbolístico con lo simbólico: ordenar al equipo y, al mismo tiempo, reconstruir el vínculo entre el plantel y lo que representa la camiseta.

Astrada, que supo estar en ese mismo banco, resumió su visión en una advertencia que funciona como diagnóstico de fondo: el problema que enfrenta Ponzio excede al nombre que ocupa el cargo. Su reflexión deja abierta la pregunta que marcará las próximas semanas, si el paso del referente histórico al entrenador alcanza para torcer la historia reciente de un River que busca salir de su peor momento.