BOCA JUNIORS

Augusto Cesar analizó el cambio táctico que impulsó a Boca: «Le salió perfecto»

 

La remontada que parecía imposible

 
Boca
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(BUENOS AIRES).- Boca le ganó 3-2 a su rival, remontó un partido que perdía 2-0 y se clasificó a las semifinales de la Copa Argentina. Augusto Cesar explicó que la clasificación se definió por la reacción del equipo cuando estaba al borde de la eliminación y por la decisión de Fernando Arruabarrena de cambiar la estructura. Diego Valencia ingresó desde el banco y terminó como la figura de una noche que el conjunto había empezado con dificultades.

El comienzo mostró a Boca con el control del trámite y la intención de asumir el protagonismo. El equipo tenía la pelota, avanzaba en campo rival y manejaba los tiempos, pero no encontraba profundidad para convertir ese dominio en situaciones claras frente al arco contrario. La posesión no se traducía en peligro y el partido se mantenía abierto pese al dominio del conjunto de Arruabarrena.

El rival abrió el marcador con un gol olímpico y Brey quedó señalado por esa acción. Boca volvió a sufrir una situación que había generado preocupación durante el encuentro, mientras la última línea empezó a mostrar dudas y los centrales evidenciaron inseguridad en momentos determinantes. Martínez convirtió el 2-0 y el equipo pasó de controlar el juego a quedar contra las cuerdas, con la eliminación cada vez más cercana.

Fernando Arruabarrena tuvo que tomar decisiones cuando el resultado dejaba a Boca al borde de la eliminación. Augusto Cesar explicó que el entrenador decidió arriesgar en el momento más complicado y modificó por completo la estructura del equipo. La apuesta fue un 4-2-4, con las líneas adelantadas, más presencia ofensiva y el partido desarrollado prácticamente en campo contrario.

Diego Valencia ingresó desde el banco y cambió el desarrollo del encuentro. El delantero marcó los tres goles de Boca y se transformó en la figura absoluta de la noche, justo cuando el equipo necesitaba contundencia para revertir el 0-2. Con cada gol, el conjunto recuperó confianza y el rival empezó a sentir que la clasificación se le escapaba.

Augusto Cesar consideró que la remontada fue una clasificación «a lo Boca», por la manera en que el equipo logró levantarse cuando parecía tener todo en contra. La entrada de Valencia y la modificación del sistema resultaron determinantes para que Boca pasara de estar eliminado a celebrar el triunfo. La reacción también dejó una señal sobre el ciclo de Arruabarrena, cuya decisión de arriesgar cambió el rumbo del partido.

Boca completó la remontada con el 3-2 y avanzó a las semifinales de la Copa Argentina después de atravesar su momento más delicado. El conjunto afrontará esa instancia con el envión de una victoria construida desde el cambio táctico y la eficacia de Valencia. La clasificación quedó sellada tras una noche en la que el equipo pasó del control sin profundidad a una reacción que le permitió seguir en carrera.