(BUENOS AIRES).- «El martes pasado operaron al Vasco Arruabarrena de dos hernias, y no faltó a un entrenamiento», contó Leandro «Tato» Aguilera. El dato se conoció después de que Boca se clasificó a las semifinales de la Copa Argentina tras remontar un partido que perdía 2-0 y terminó ganando 3-2. La información expone la decisión del entrenador de mantenerse al frente del plantel pese a la indicación médica de hacer reposo.
La intervención quirúrgica ocurrió el martes pasado y, de acuerdo con lo que contó Tato Aguilera, no modificó la rutina de Arruabarrena. Los médicos le habían indicado que debía descansar después de la operación, pero el técnico eligió continuar con sus actividades junto a los futbolistas. Así, siguió al frente del grupo mientras preparaba los compromisos que Boca tenía por delante.
Leandro «Tato» Aguilera también precisó que Arruabarrena no faltó a ningún entrenamiento después de la operación. El periodista explicó que el reposo había sido recomendado y resumió la respuesta del entrenador con una frase: «no quiso». El dato refleja que la continuidad en sus funciones no fue consecuencia de la falta de una indicación médica, sino de la decisión de permanecer junto al plantel.
Arruabarrena continuó trabajando con sus futbolistas durante los días posteriores a la intervención. Su tarea incluyó la preparación de los próximos partidos y el seguimiento de las cuestiones tácticas y futbolísticas del equipo. La presencia permanente junto al plantel se produjo durante su regreso al club, una etapa en la que también quedó expuesto su nivel de dedicación.
El dato aportado por Tato Aguilera se conoció después de la clasificación y sumó una dimensión personal al momento deportivo de Boca. La información mostró que el entrenador mantuvo su rutina de trabajo aun cuando tenía por delante un período de recuperación indicado por los médicos. No faltó a los entrenamientos y siguió preparando al equipo para los próximos desafíos.
La decisión táctica en la remontada
La noche de la clasificación había mostrado esa intervención en cancha. Arruabarrena decidió arriesgar cuando el resultado era adverso y modificó el esquema para pasar a jugar con un 4-2-4. La apuesta funcionó: los tres goles de Boca los marcó Valencia, que se convirtió en la gran figura de la noche.
La remontada fue uno de los momentos más destacados del ciclo de Arruabarrena en Boca. El entrenador tomó una decisión táctica cuando el equipo estaba en desventaja y el cambio permitió que continuara en la competencia. El equipo pasó de perder 2-0 a imponerse 3-2, con Valencia como autor de los tres tantos.
La clasificación a semifinales ubicó a Boca entre los cuatro mejores de la Copa Argentina. El resultado también dejó expuesto el peso de las decisiones de Arruabarrena durante el partido, ya que el cambio al esquema 4-2-4 se produjo cuando el marcador parecía adverso.
Boca quedó entre los cuatro mejores de la Copa Argentina y Arruabarrena continuó trabajando de cara a los próximos desafíos. La operación de dos hernias, la indicación de reposo y su asistencia a todos los entrenamientos conforman el detalle que Tato Aguilera aportó sobre el compromiso del entrenador con el plantel. El técnico mantuvo sus funciones sin tomarse el descanso recomendado.
