(BUENOS AIRES).- «Tenía el coro de ‘Debí tirar más fotos’, pero no me estaba gustando y casi la abandona», confesó Bad Bunny en el pódcast de Chente Ydrach. La frase que terminó dándole nombre a Debí tirar más fotos, el álbum que el puertorriqueño lanzó el 5 de enero de 2025 con 17 canciones como homenaje a su tierra, nació en un momento del proceso creativo donde casi se pierde para siempre.
Según contó el propio artista, la idea estaba en su cabeza desde el inicio del proyecto, pero en forma de un esbozo que no terminaba de convencerlo. El tema que da título al disco fue la última pista que escribió y grabó, y Bad Bunny reconoció que casi no ve la luz por el profundo agotamiento creativo que sentía en ese momento.
La chispa para rescatarlo llegó después de una noche de parranda con su equipo: su colaborador Mac apareció al día siguiente con un ritmo nuevo inspirado en la frase. «Cuando lo escuché, pensé: ‘Hay que hacer algo con esto. No puede quedarse fuera’», relató el cantante, que decidió reescribir la canción desde cero. Sobre el sentido de esa letra, explicó: «A veces estamos tan enfocados en otras cosas que olvidamos lo importante, y eso es algo que quería transmitir».
El proceso creativo del álbum se apoyó en las raíces tradicionales de Puerto Rico: Bad Bunny trabajó con músicos en vivo para armar las estructuras rítmicas de plena y salsa antes de montar melodías y percusión. En la producción recurrió además a filtros agresivos, distorsiones y samples clásicos, con guiños a Andy Montañez, para simular un sonido desgastado que reforzara la melancolía del disco. La apuesta funcionó: «NUEVAYoL» arranca con el clásico «Un Verano en Nueva York» convertido en dembow, y «BAILE INoLVIDABLE», una salsa de seis minutos, llegó al primer puesto global de Apple Music días después del estreno.
Las letras combinan el desamor íntimo con una crítica social sobre la identidad boricua, la migración y la gentrificación. El cortometraje que sirvió de antesala, dirigido por el propio cantante junto a Arí Cruz, muestra a un protagonista que recorre las calles de la isla sintiéndose extranjero en su propia tierra, con la metáfora del «Quesito sin queso» para hablar de un Puerto Rico sin puertorriqueños. Sobre «TURiSTA», un bolero que parece dedicado a un amor, el artista aclaró ante El Búho Loco: «Se traduce a un país que los turistas vienen a los lugares… ven los mejores paisajes… se van y no tienen que lidiar con los problemas».
El desamor, sin destinatario
Pese a las teorías de sus seguidores, que ligaron el disco a sus exparejas Gabriela Berlingeri y Kendall Jenner, Bad Bunny desmintió que las canciones tengan un destinatario concreto. «He escrito canciones inspiradas en personas de las que la gente no tiene ni idea», aseguró en una entrevista con la revista Time. En el pódcast de Ydrach había contado que «DtMF» nació de un momento de tristeza: «Estaba pasando lento por la playa, yo estaba casi llorando, y veía a gente pasándola tan increíble, gente tirándose selfies con el atardecer. Uní ese aspecto con lo que también me estaba pasando a mí… por lo que también tiene ese significado de una persona que llega a tu vida y se fue sin ver la verdad tuya».
Consultado nuevamente por Kendall Jenner en el programa de radio Mega de Puerto Rico, el cantante respondió: «Bueno, a mí me han roto el corazón muchas veces». Y amplió: «Eso pasa en la vida, yo he roto corazones, todo el mundo ha pasado por eso… todos pasan por desamores y a mí siempre me ha gustado escribir de eso». Mientras el debate sigue, muchos fans ya encontraron su propia lectura: publicaron fotos de momentos vividos con seres queridos que ya no están, en lugares muy similares al de la portada del álbum.
