(BUENOS AIRES).- Barcelona cerró el mercado de pases sin poder concretar el fichaje de Julián Álvarez, pero el tema quedó lejos de desaparecer. El interés del conjunto catalán por el delantero argentino fue real durante toda la ventana, aunque la postura firme del Atlético de Madrid bloqueó cualquier posibilidad de acuerdo. Por ahora no existe una confirmación de que el club catalán vaya a comprar al atacante en una fecha determinada, aunque distintos reportes señalaron que la operación podría volver a analizarse en un mercado futuro, siempre según las condiciones que se presenten en ese momento. Volverá a insistir y está claro.
La resistencia del Atlético fue decisiva para el desenlace. La institución española no aceptó avanzar en los términos que proponía Barcelona y mantuvo esa posición durante toda la negociación, lo que terminó archivando el desembarco del argentino en el Camp Nou. La situación generó incluso declaraciones cruzadas entre ambas instituciones: Deco, director deportivo azulgrana, negó posteriormente que el club hubiera pedido al delantero que expresara públicamente su deseo de marcharse de Madrid.
Sin poder cerrar la llegada de Álvarez, Barcelona aceleró por una alternativa y la concretó: Gabriel Jesus, que arribó desde el Arsenal. El delantero brasileño firmó contrato hasta 2029 y se convirtió en la opción elegida por la dirigencia para completar el ataque. De esta manera, el equipo de Hansi Flick cerró el mercado cubriendo su necesidad ofensiva sin llegar a un acuerdo con el Atlético por el argentino.
Álvarez, entre lo físico y el ruido del mercado
Mientras en España se apagaba la operación, Julián quedó en una situación incómoda. El delantero recibió cuestionamientos de parte de algunos hinchas durante la ventana de pases, pero volvió a entrenarse con el plantel del Atlético después de que se frustrara su llegada a Barcelona. El objetivo del cuerpo técnico es reincorporarlo plenamente al equipo y recuperar su producción dentro de un plantel que atraviesa una temporada exigente.
El presente físico del argentino complica ese plan. Álvarez atraviesa una sobrecarga muscular que lo dejó afuera de los últimos compromisos del Atlético. Diego Simeone confirmó que no estará ante Osasuna y su regreso quedó en duda de cara al clásico contra Real Madrid, por lo que el cuerpo técnico busca llevarlo de manera progresiva para evitar recaídas.
Su valor dentro del proyecto atlético no está en discusión. En la campaña 2025-26, Álvarez terminó como máximo goleador del equipo con 20 tantos en todas las competiciones, una producción que explica por qué Simeone y la dirigencia lo consideran una pieza central. Ese protagonismo es también el motivo por el que una eventual negociación futura con Barcelona dependería de múltiples factores y no solamente de la voluntad del conjunto catalán.
El escenario, entonces, quedó definido: Julián Álvarez continúa en el Atlético de Madrid, Barcelona incorporó a Gabriel Jesus y la negociación que podía cambiar el futuro del delantero quedó archivada con el cierre del mercado. La posibilidad de que el club catalán vuelva a la carga por el argentino podrá reaparecer en otra ventana de pases, aunque hoy no hay ninguna operación definida. Mientras tanto, Simeone espera dejar atrás el ruido del mercado y recuperar físicamente a su goleador para volver a tenerlo como protagonista dentro de la cancha.
