(BUENOS AIRES).- «Me iba del club antes de empezar la temporada. El míster fue muy importante para mi cambio de pensamiento, para quedarme. Me dio confianza, me cambió todo…», reveló en su momento Raphinha, que hoy es capitán y goleador de un Barcelona que el sábado arrasó 1-3 al Sevilla en el Ramón Sánchez-Pizjuán, con un triplete suyo y dos asistencias de Lamine Yamal, para sostener el liderato y el pleno de triunfos en La Liga.
El partido fue el número cien entre dos históricos del fútbol español en la capital andaluza. El Sevilla, dirigido por Luis García Plaza, se adelantó a los 19 minutos con un cabezazo de Youssouf Fofana, pero la respuesta azulgrana fue inmediata: Raphinha empató tres minutos después con un golazo tras recortar a Sangante y fusilar a Odysseas Vlachodimos.
En el segundo tiempo cambió el guion. A los 52, Lamine Yamal centró con precisión y el brasileño se anticipó a la defensa para cabecear el 1-2. A los 69, otra vez con el extremo español como socio, recibió un pase al espacio en una contra y definió por arriba para completar su triplete.
Los números del delantero de 29 años son históricos: suma 14 goles en los ocho primeros partidos oficiales de la temporada, siete en La Liga y uno en la Champions League, además de tres asistencias, tres dobletes y dos hat-tricks consecutivos. El equipo de Hansi Flick, mientras tanto, acumula 31 goles en siete jornadas del campeonato español y otros cinco en Europa, con pleno de siete victorias. Nada sencillo si se considera que el Sevilla llegó con un sorprendente inicio de liga, con 13 de 18 puntos posibles, y que en la pasada campaña le ganó 4-1 a los de Flick en ese mismo estadio.
De estar a punto de irse a capitán
La transformación de Raphinha tiene una fecha de partida. El Barcelona lo había fichado en verano de 2022, con Xavi en el banquillo, en una operación que rondó los 55 millones de euros, pero en verano de 2024 el brasileño se planteó dejar el club: tenía ofertas millonarias y entonces no tenía el peso en el equipo ni en el vestuario que disfruta hoy. La llegada de Flick y una conversación con el técnico alemán lo convencieron de quedarse, y elrendimiento cambió de escala: pasó de marcar unos 10 goles por temporada con Xavi a celebrar 32 en la primera campaña juntos. En la 25-26,las lesiones redujeron su participación, pero el trabajo de fondo continuó.
Este pasado verano, Flick terminó de consolidar el proceso con dos decisiones concretas: lo confirmó como falso 9 y le entregó el brazalete de capitán, junto a Pedri como los dos líderes elegidos por el cuerpo técnico, mientras el plantel escogió a De Jong, Eric y Lamine como los otros tres portavoces. «Renovar a Raphinha es la mejor decisión del Barça», sostuvo el entrenador alemán sobre la continuidad del brasileño, que este verano rechazó ofertas millonarias y está a punto de firmar hasta 2030.
«La renovación de Raphinha hasta 2030 está encaminada, y también las de Bernal y Xavi Espart», confirmó el director deportivo Deco. Con la capitanía, la confianza de Flick y una pegada que no encuentra techo, el partido número cien ante el Sevilla dejó una imagen que resume el presente azulgrana: el jugador que en 2024 pensaba en irse hoy conduce al mejor Barcelona de este arranque de temporada.
