(BUENOS AIRES).- “Tenemos que salir campeón de algo”, expresó Rodolfo Arruabarrena, mientras Boca avanzó a las semifinales de la Copa Argentina tras una remontada agónica ante Racing. El equipo sigue con vida en el Clausura, la Copa Sudamericana y la Copa Argentina, pero la clasificación no le dio margen para festejar: tiene por delante partidos por tres competencias y cruces de máxima exigencia.
El viernes 2 de octubre comenzará la seguidilla con el partido ante Unión, desde las 21.30, por la fecha 11 del Clausura. Una semana después, el viernes 9, visitará a Instituto a partir de las 19.30, por la duodécima jornada. Serán los dos primeros compromisos del torneo local antes de iniciar la serie internacional.
La semifinal de ida de la Copa Sudamericana ante Vasco da Gama se jugará el martes 13 de octubre, a las 21.30, en la Bombonera. La revancha está prevista para el martes 20, también a las 21.30, en Brasil. Entre ambos encuentros quedará ubicado el duelo contra Talleres por la fecha 13 del Clausura, todavía sin día ni horario confirmados.
Talleres será un partido difícil de ubicar dentro de la planificación de Rodolfo Arruabarrena. El compromiso quedará entre los dos cruces que definirán el futuro de Boca en la competencia internacional y obligará al entrenador a administrar las cargas. La agenda no le dejará prácticamente ningún margen de descanso.
La serie ante Vasco da Gama aparece como uno de los principales objetivos de la temporada para Boca, que deberá competir en el torneo local mientras define su continuidad internacional. La ubicación del encuentro ante Talleres agrega una obligación más a una etapa en la que los partidos se acumularán en pocos días.
Independiente aparece después de la revancha contra Vasco da Gama, por la fecha 14 del Clausura. Ese encuentro se disputará durante la semana del 25 de octubre, aunque todavía no tiene día confirmado. Luego llegará el Superclásico contra River, correspondiente a la fecha 15, previsto para la semana del 1 de noviembre.
La Copa Argentina también suma una fecha pendiente a la planificación. Boca enfrentará a Banfield en las semifinales, pero todavía no está definido cuándo se jugará ese partido. La final está prevista para el 4 de noviembre y una de las posibilidades que analiza el cronograma es utilizar esa jornada para disputar la semifinal.
La fecha prevista para la final puede modificar la organización de la competencia, porque el cruce entre Boca y Banfield todavía no tiene día confirmado. Esa indefinición deberá resolverse mientras el calendario ya tiene establecidos los partidos del Clausura y la serie de la Copa Sudamericana.
Defensa y Justicia será el rival del cierre de la fase regular del Clausura, durante la semana del 8 de noviembre. Si Boca avanza a los playoffs, deberá sumar al menos un partido más y podría disputar hasta cuatro encuentros adicionales si llega a la final. El calendario todavía debe acomodar los compromisos sin fecha confirmada alrededor de los cruces ya establecidos, mientras el equipo sostiene la búsqueda de un título en varios frentes.
