(BUENOS AIRES).- “Todavía no ganamos absolutamente nada”, dijo Rodolfo Arruabarrena. Boca venció 2-0 a San Lorenzo en la fecha 10 del Torneo Clausura y cerró la jornada dentro de los puestos de clasificación a la fase eliminatoria, mientras sigue en carrera en las cuatro competencias que disputa.
Boca acumula 14 partidos invicto y no pierde desde el 30 de julio, cuando cayó de visitante ante O’Higgins. La última derrota quedó como el punto de partida de una racha que ya llegó a catorce encuentros sin caídas. El invicto acompaña un momento de crecimiento: el equipo suma resultados y ofrece una versión cada vez más convincente. La serie también coincide con el avance en las copas y las posiciones que Boca ocupa en el Clausura y la Tabla Anual.
La evolución futbolística aparece en varios aspectos del juego. Paredes se consolidó como eje, las sociedades entre los jugadores se afianzaron y el ataque mostró mayor fluidez, por primera vez sin Aranda, de acuerdo con lo que reconoció el entrenador. Boca también encontró respuestas en partidos de diferente dificultad, un cambio que acompaña el invicto y explica la mejora que el equipo viene mostrando.
El Torneo Clausura dejó a Boca quinto en la Zona A al terminar la fecha 10, dentro de los puestos de clasificación a la fase eliminatoria, con 17 puntos. Instituto es el líder y le lleva cinco unidades; Vélez está a tres y Defensa y Justicia, tercero, a una. Las seis fechas que quedan le aseguran por ahora un lugar en la pelea por el título y le dejan margen para subir posiciones.
La Tabla Anual muestra una posición todavía más cercana al objetivo de volver a la Libertadores. Boca cerró la jornada tercero, en puestos de clasificación, a un solo punto de Vélez e Independiente Rivadavia. Este lunes, Independiente Rivadavia visitará a Barracas Central, y la pelea está abierta: cada fecha puede modificar las posiciones. La ubicación también le permite a Boca pelear ese título y sostener su lugar entre los clasificados a la Libertadores.
La Copa Sudamericana y la Copa Argentina
La Copa Sudamericana le abrió a Boca la posibilidad de jugar una final continental. El equipo ya está entre los cuatro mejores después de eliminar a San Pablo y espera a Vasco da Gama en las semifinales. Ese cruce llegará después del compromiso inmediato por la otra copa, con todos los caminos todavía abiertos.
La Copa Argentina tendrá su próximo capítulo el domingo. Boca superó a Vélez en los penales y enfrentará a Racing por los cuartos de final, con el pasaje a semifinales en juego. Por esa combinación de competencias, Boca es el único de los grandes que continúa en carrera en todos los torneos que disputa; entre los equipos argentinos que siguen en competencia internacional y también en la Copa Argentina, comparte ese privilegio con Estudiantes.
Arruabarrena describió la exigencia de este tramo con una frase que también funciona como criterio interno: “Desde que llegamos han sido todas finales. El primer partido con Sarmiento fue un mata-mata”. El entrenador planteó que el equipo debe avanzar sin apurarse: “Tenemos que aprovechar el momento e ir avanzando de a poquito, sea liga, Copa Argentina, Sudamericana. El tiempo nos dirá qué podemos obtener. Mientras tanto, somos Boca y tenemos que decir presente en todos los torneos”.
Arruabarrena pidió paciencia y tranquilidad y explicó: “No, bueno, el otro día tambien dije que había que ir con paciencia y estar tranquilo. Todavía no ganamos absolutamente nada”. El técnico también advirtió: “Sabemos que el hincha se puede ilusionar y es normal, pero nosotros estamos en mitad de temporada y no conseguimos absolutamente nada”. La temporada no le dio ningún título a Boca, pero tampoco le cerró ninguna puerta. El domingo irá por Racing, después enfrentará a Vasco da Gama y todavía tendrá seis fechas del Clausura para seguir escalando.
