(BUENOS AIRES).- Boca tiene actualmente a los hijos de cinco exjugadores en sus divisiones inferiores, que entrenan en el Predio de Ezeiza. Los apellidos de Fernando Gago, Pablo Ledesma, Mauro Zárate, Omar Pérez y Nahuel Fioretto volvieron a aparecer dentro de la estructura juvenil. El vínculo con la institución pasó de una generación a otra: los antiguos protagonistas acompañan desde afuera el camino que sus hijos intentan recorrer.
Fernando Gago tuvo varios ciclos con la camiseta de Boca y también llegó a ser entrenador del primer equipo. Mateo, su hijo, es categoría 2013 y juega como volante central, aunque con características ofensivas. En las inferiores lo describen como un futbolista inteligente y cerebral para manejar la pelota. Su posición guarda relación con la que ocupó su padre durante gran parte de su carrera.
Augusto, hijo de Pablo Ledesma, es categoría 2009 y juega como volante central zurdo en la Sexta División. El juvenil es dirigido por su propio padre junto al Cata Díaz, otro exfutbolista de Boca. Pablo Ledesma y el Cata Díaz, que compartieron parte de la historia reciente del club, volvieron a encontrarse como formadores. La escena suma una particularidad a ese vínculo de larga data.
Mauro Zárate también mantiene esa conexión a través de Rocco. El juvenil pertenece a la categoría 2015 y juega como delantero por ambas bandas. Dentro del club destacan que tiene rasgos que recuerdan a los de su padre, quien durante su paso por Boca se distinguió por su capacidad ofensiva y su habilidad para jugar cerca del área. Mientras Rocco atraviesa sus primeros años de formación, el apellido Zárate vuelve a estar presente en el Predio.
Omar Pérez completa otro de los casos con presencia en las categorías formativas. Franco, su hijo, es categoría 2008, se desempeña como volante por izquierda y actualmente juega en la Reserva dirigida por Mariano Herrón. Su perfil se destaca por el juego aéreo, la elegancia y el buen sentido del tiempo para participar de las acciones. El recorrido lo ubica en una etapa más cercana a la Reserva dentro de la estructura de Boca.
Román Fioretto, hijo de Nahuel Fioretto, también forma parte de las inferiores de Boca. Su padre integró el plantel del 2001 que dirigía Carlos Bianchi, y el nombre del juvenil fue elegido en referencia a Juan Román Riquelme. Román es categoría 2014 y juega como volante central. En el club lo describen como un jugador con llegada, liderazgo y capacidad para asumir protagonismo dentro del equipo. Su historia combina un antecedente de aquel plantel con una nueva presencia del apellido en las formativas.
David Valencia, hijo de Enner Valencia, es categoría 2008, se desempeña como delantero y recientemente comenzó a entrenarse en Boca. La idea es que pueda ser fichado para competir durante el próximo año, por lo que su situación abre la posibilidad de sumar otro apellido conocido a las divisiones juveniles. En el pasado, Tomás Díaz, hijo del Cata Díaz, y Lucio, hijo del Pulpo González, también pasaron por Boca Predio, aunque ambos continuaron sus carreras en otras instituciones. La posible incorporación de David Valencia para competir el próximo año es el dato que puede ampliar esta historia familiar en Boca.
