(BUENOS AIRES).- Napoli sigue a Leonel Flores, una de las grandes apariciones del ciclo de Rodolfo Arruabarrena en Boca, y ya lo incorporó a su radar. Boca cuenta con el juvenil en pleno crecimiento: en sus primeros 12 partidos, dos goles y una asistencia en Primera, el atacante empezó a llamar la atención de clubes europeos. El interés aparece cuando Flores recién comienza a tener protagonismo regular en la máxima categoría.
Rodolfo Arruabarrena promovió a Flores al plantel profesional y el delantero rápidamente se ganó un lugar. El entrenador encontró en él una alternativa capaz de aportar desequilibrio y gol, dos características que le permitieron meterse entre los titulares. Sebastián Villa terminó desplazado de ese puesto, mientras el juvenil pasó a ocupar un rol cada vez más visible en el equipo. Su crecimiento se produjo en pocos partidos y lo ubicó entre las apariciones más destacadas del ciclo.
La etapa de Flores en la Reserva ya había mostrado su capacidad goleadora. Allí disputó 51 encuentros oficiales, marcó 19 goles y aportó cinco asistencias, registros que respaldaron su salto a la máxima categoría. Esa producción ofensiva fue una de las razones por las que Arruabarrena decidió darle espacio en Primera, aunque su consolidación en el plantel profesional todavía es reciente. Los números también explican por qué su nombre comenzó a ser observado fuera del país.
Brighton, Tottenham y Porto también tienen información sobre el futbolista y aparecen entre los clubes que siguen su evolución. El interés, por lo tanto, no queda limitado a Napoli y obliga a Boca a observar cualquier avance que llegue desde Europa. Juan Román Riquelme deberá estar atento si alguno de esos equipos decide transformar el seguimiento en una propuesta formal. Por ahora, no existe una oferta formal mencionada para el juvenil.
La postura de Boca es no desprenderse de Flores, que acaba de consolidarse en Primera y es considerado una pieza importante para el proyecto de Arruabarrena. Una oferta económica contundente desde Europa podría modificar esa decisión si la dirigencia la considera difícil de rechazar. Por ahora, el club no tiene urgencia para vender y busca sostener al juvenil dentro de su estructura.
El primer vínculo profesional de Flores con Boca fue firmado a comienzos de 2025 y tiene vigencia hasta diciembre de 2029. Esa duración le permite a la dirigencia negociar con margen ante cualquier interesado y establecer condiciones para una eventual operación. El contrato también respalda la intención de darle continuidad al atacante en el plantel profesional y le da a Boca margen para definir su futuro.
Leandro Paredes ya había destacado a Flores después del triunfo de Boca ante River en abril, cuando el juvenil todavía se desempeñaba en Reserva. “Hay un chico en la Reserva que se llama Leo Flores, que también es muy bueno”, dijo el mediocampista. El próximo movimiento dependerá de que Napoli, Brighton, Tottenham o Porto conviertan ese interés en una propuesta formal; mientras tanto, Boca mantiene su intención de retener a la joven aparición.
