(BUENOS AIRES).- Ezequiel Sosa confirmó la mala noticia para Boca: Camilo Rey Domenech sufrió un desgarro de grado dos y deberá permanecer alejado de las canchas durante varias semanas. La lesión deja a Rodolfo Arruabarrena sin una alternativa para el mediocampo antes de una serie de compromisos que exigirá administrar las cargas del plantel. El diagnóstico también modifica la planificación inmediata del entrenador, que ya no podrá contar con el juvenil en los próximos encuentros.
La información fue dada a conocer por Ezequiel Sosa, quien confirmó que el futbolista padece un desgarro de grado dos. Rey Domenech no solamente se perderá el próximo partido de Boca, sino que estará ausente en varios encuentros hasta completar su recuperación. La lesión muscular no quedará limitada a un solo compromiso y obligará a esperar su evolución antes de pensar en la vuelta. El cuerpo médico seguirá su estado antes de determinar cuándo podrá volver a entrenarse con normalidad.
Rey Domenech venía teniendo participación dentro del equipo de Arruabarrena y se había convertido en una de las variantes que el entrenador utilizaba para darle descanso a otros futbolistas. Esa función le permitía aparecer en la rotación del mediocampo, especialmente durante un tramo con partidos consecutivos. Su ausencia reduce las opciones disponibles para distribuir minutos y obliga al técnico a reorganizar una zona que había contado con su aporte.
El mediocampista había sido titular en algunos de los últimos compromisos de Boca y también formó parte de la convocatoria para enfrentar a Central Córdoba. Sin embargo, la lesión terminó dejándolo afuera de ese partido y confirmó que el problema era más importante de lo que podía suponerse al comienzo. A partir de ahora, Arruabarrena deberá resolver quién ocupa ese lugar y cómo sostiene la estructura del equipo sin una pieza que había ganado consideración.
Boca atraviesa una seguidilla de partidos entre el Torneo Clausura y la Copa Sudamericana, una combinación que aumenta la necesidad de contar con alternativas en el plantel. El equipo viene de conseguir una victoria ante San Pablo por la ida de los cuartos de final de la competencia continental y deberá afrontar la revancha en Brasil. El cruce internacional todavía tiene pendiente ese segundo partido, mientras el Torneo Clausura mantiene la seguidilla que condiciona la planificación. La baja de Rey Domenech suma una dificultad para la preparación de los próximos encuentros.
El panorama físico del plantel incluye además la situación de Malcom Braida, cuya evolución sigue bajo atención de Boca. Otras piezas también deberán ser cuidadas por la exigencia del calendario. La profundidad del plantel volverá a ser determinante para las decisiones de Arruabarrena, que tendrá que recurrir a otras alternativas para cubrir la baja durante varios partidos y evitar sobrecargar a los futbolistas disponibles.
El cuerpo médico será el encargado de acompañar la recuperación de Rey Domenech y de establecer cuándo podrá volver a trabajar con normalidad junto a sus compañeros. Un desgarro de grado dos requiere varias semanas de recuperación y no permite arriesgar un regreso apresurado, por lo que el mediocampista deberá completar la rehabilitación antes de regresar a la competencia. Arruabarrena, mientras tanto, deberá encontrarle reemplazo y sostener el funcionamiento de Boca con las alternativas que tiene disponibles.
