(BUENOS AIRES).- “Silencio, estamos jugando”. La hinchada de San Pablo eligió esa bandera para protestar en su regreso al Morumbí, después de que Boca eliminó a San Pablo de la Copa Sudamericana y avanzó a semifinales. El mensaje apareció durante el partido frente a Inter de Porto Alegre y estuvo acompañado por otra medida: los fanáticos resolvieron no cantar durante los primeros 15 minutos.
La bandera no fue un gesto aislado contra el equipo. San Pablo volvía a jugar en su estadio después de quedar afuera ante Boca y recibía a Inter de Porto Alegre en un contexto de malestar por el rendimiento de sus futbolistas. La leyenda expuesta en el Morumbí resumió la protesta de los hinchas tras la eliminación.
La decisión de no cantar se extendió durante los primeros 15 minutos del partido. La hinchada buscó así mostrar su disconformidad con los jugadores durante el regreso del plantel a su cancha, en una medida que había sido difundida en las redes sociales del líder de la barra de San Pablo, conocido popularmente como Baby. El dirigente había indicado que los hinchas debían mantener el silencio durante ese tramo del encuentro.
Dorival Junior había dicho en conferencia de prensa que el recibimiento contra el Xeneize “asustó” a sus dirigidos y condicionó su rendimiento. Por eso, el silencio de los primeros 15 minutos funcionó como una respuesta irónica a esa explicación sobre el impacto que había tenido el apoyo de los hinchas en el partido contra Boca.
La protesta se produjo después de una seguidilla de golpes para San Pablo. A la eliminación frente a Boca se sumó la caída en el clásico contra Palmeiras, que dejó furiosos a los hinchas y provocó una convocatoria escasa en el estadio. Pese al clima adverso y al silencio inicial, San Pablo derrotó 1 a 0 a Inter de Porto Alegre con un gol de Jonathan Calleri.
El panorama de Boca en la Copa Sudamericana: tres brasileños al hilo
Boca jugará las semifinales de la Copa Sudamericana por primera vez en 12 años. Su próximo rival será Vasco da Gama, aunque la sede del partido de vuelta todavía no está definida. La clasificación se concretó en el estadio Morumbí, donde el equipo argentino eliminó a San Pablo en los cuartos de final.
La clasificación también abrió la posibilidad de un recorrido con presencia brasileña hasta el final del torneo. Si Boca supera la semifinal, disputará la definición prevista para el 21 de noviembre contra el ganador del cruce entre Atlético Mineiro y Montevideo City Torque, con grandes posibilidades de enfrentar a un tercer equipo brasileño consecutivo en la Copa Sudamericana.
