(BUENOS AIRES).- Boca recibe a San Pablo este martes 8 de septiembre de 2026, a las 21.30, en la Bombonera por la ida de los cuartos de final de la Copa Sudamericana. La serie se definirá en Brasil una semana después y Rodolfo Arruabarrena llega al cruce con el frente internacional como prioridad inmediata dentro de la triple competencia.
El esquema general de objetivos ubica a la Copa Argentina en el primer lugar: Boca está a tres partidos de ser campeón. La Copa Sudamericana aparece segunda porque entrega US$ 10.000.000, clasifica a la Recopa Sudamericana y ofrece la posibilidad de cortar una racha de 19 años sin títulos internacionales. El torneo argentino queda tercero: permite revancha, porque quedó demostrado que un equipo que clasifica octavo puede ser campeón, mientras que terminar primero o segundo no garantiza el título.
El Vasco Arruabarrena reservó piezas para llegar con el mejor equipo al debut internacional. Leandro Paredes será titular menos de una semana después de salir ante Vélez, minutos antes de una tanda de penales. Sebastián Villa y Miguel Merentiel fueron al banco contra Gimnasia de Mendoza, mientras que Santiago Ascacibar no integró la lista de suplentes por unas líneas de fiebre en la previa.
La formación que enfrentará a San Pablo también tendrá la continuidad de Alan Velasco, que atraviesa su mejor momento en el club. Los laterales titulares volverán al equipo y la dupla central estará integrada por Lautaro Di Lollo y Jagger Herrera, ambos formados en las inferiores de Boca. El objetivo será ganar el primer partido y, si es posible, conseguir una ventaja que permita viajar a Brasil con mayor margen.
El escenario brasileño suma un componente histórico al cruce. En 2000, ante Palmeiras y con el actual presidente como figura, Boca comenzó a escribir sus páginas doradas en ese país. Ese recuerdo alimenta la expectativa de los hinchas, que esperan recuperar el protagonismo internacional del club.
Los antecedentes recientes frente a equipos brasileños, sin embargo, son desfavorables. Desde 2020, Boca disputó siete cruces de eliminación directa ante rivales de ese país, incluida la final única de la Copa Libertadores 2023, y solo avanzó en dos. Superó a Inter de Porto Alegre en los octavos de 2020 y a Palmeiras en la semifinal de la Libertadores 2023; después, Santos lo eliminó en semifinales, Atlético Mineiro y Corinthians en octavos, y Cruzeiro en la Sudamericana 2024, tras la caída ante Fluminense en el Maracaná.
Boca llega con un invicto de 11 partidos y la clasificación en las dos Copas, pero también con una posición incómoda en las tablas del torneo local y poca efectividad frente al arco rival. Esa combinación explica por qué Arruabarrena le dio al duelo un rango anticipado de final. La vuelta será en Brasil una semana después, y el margen que consiga en la Bombonera marcará el punto de partida para la definición de la serie.
??Las PRIORIDADES dentro de la TRIPLE COMPETENCIA que tiene #Boca:
— Boca Juniors – La12Tuittera (@la12tuittera) September 10, 2026
1?: COPA ARGENTINA: Está a 3 partidos de ser campeón.
2?: COPA SUDAMERICANA: Entrega US$ 10.000.000, te clasifica a la #RecopaSudamericana, por otro título internacional, y quiere cortar la racha de 19 años sin… pic.twitter.com/6nhPYTDns9
