(BUENOS AIRES).- «Boca no se guardará nada para el clásico». El dato lo adelantó el periodista Diego Monroig y confirma lo que viene ensayando Boca de cara al cruce con San Lorenzo, este domingo 20 de septiembre desde las 14:45 en el Estadio Pedro Bidegain, por la décima fecha de la Zona A del Torneo Clausura 2026. El Xeneize llega con la obligación de sostener el ritmo de un mes exigente y, en ese marco, el huracán de bajas esperadas no aparece: el plantel viaja con lo mejor que tiene disponible.
El equipo dirigido por Miguel Ángel Russo… por el Vasco Arruabarrena viene de conseguir la clasificación a las semifinales de la Copa Sudamericana tras superar 2-1 en el global a San Pablo. Ese esfuerzo dejó al grupo con un desgaste lógico, y en los últimos días se había especulado con la posibilidad de que el entrenador manejara las cargas para evitar lesiones en el plantel. La decisión terminó siendo la contraria: pese a la seguidilla de partidos, el cuerpo técnico tiene pensado poner a los mejores ante el Ciclón.
La apuesta de Arruabarrena apunta a un equipo con mayoría de titulares, sin rotaciones importantes para este compromiso. La lógica es futbolística antes que física: Boca quiere aprovechar el envión anímico de la clasificación internacional y trasladarlo de inmediato al torneo local, donde los puntos empiezan a pesar en la definición de la Zona A. El clásico ante San Lorenzo funciona, además, como un examen de consistencia para un conjunto que todavía no consolidó su mejor versión en el certamen.
La duda en la delantera
El nombre que más discusión genera en el once está en el área de ataque. Leonel Flores corre con ventaja para ocupar ese lugar, aunque Sebastián Villa todavía tiene posibilidades de quedarse con la titularidad. La competencia es estrictamente futbolística: ninguno de los dos arrastra una dolencia, y la decisión final quedará en manos de Arruabarrena después de las últimas prácticas. El colombiano Villa pelea puesto hasta el final, pero el panorama previo favorece a Flores.
Antes de definir ese sector del campo, el cuerpo técnico deberá resolver otra incógnita vinculada al estado físico. Leandro Paredes y Milton Delgado están bajo la lupa y deberán ser evaluados en las prácticas para confirmar su presencia desde el arranque. Ambos figuran en la formación tentativa, aunque su participación recién quedará garantizada cuando pasen las revisiones de las próximas horas.
El equipo titular comienza a mostrar una base definida y, de confirmarse todos los apellidos, Boca formaría con Álvaro Montero; Leandro Lozano, Lautaro Di Lollo, Facundo Herrera y Lautaro Blanco; Milton Delgado, Leandro Paredes y Santiago Ascacibar; Alan Velasco, Miguel Merentiel y Leonel Flores o Sebastián Villa. El once mezcla la columna vertebral que viene de dejar eliminado a San Pablo con un único lugar en discusión, el del mediocampo adelantado que completará uno de los dos en pugna.
El encuentro en el Nuevo Gasómetro marcará el regreso de Boca a la competencia local después del esfuerzo continental. Con el pasaje a semifinales de la Sudamericana asegurado, el objetivo inmediato pasa por sumar de visitante ante un rival directo en la zona y sostener la continuidad de un plantel que, por decisión del entrenador, no tendrá descansos en el tramo definitorio del calendario.
