(BUENOS AIRES).- “En el salto marcó la diferencia, después también en la fuerza que le dio, porque del pique al piso Cambeses no tuvo reacción para evitarlo y ahí está todo” —dijo Martín Palermo. Boca consiguió la clasificación a las semifinales de la Copa Argentina 2026 al vencer 3-2 a Racing el domingo, con un triplete de cabeza de Enner Valencia, que había ingresado en el segundo tiempo con el equipo 0-2 abajo.
Enner Valencia marcó su primer triplete con la camiseta de Boca en su primera gran presentación para el club. Los tres tantos fueron de cabeza y le permitieron dar vuelta el partido. Palermo explicó la ejecución de cada definición: “Fueron tres centros perfectos en los que tuvo la virtud de cabecear a la perfección en ese tiempo y distancia. Marcó diferencia en el salto y en la fuerza que le dio porque de pique al piso, Cambeses no llegó para poder evitarlo, está todo, el que ejecuta y el que termina cabeceando”.
La paradoja quedó marcada por el propio Martín Palermo, especialista en el juego aéreo y máximo goleador histórico de Boca con 216 goles. Aunque convirtió varias veces de cabeza durante su carrera, nunca logró hacer tres en un mismo encuentro, la marca que Valencia alcanzó ante Racing. El exdelantero analizó así una escena que él mismo no pudo protagonizar con la camiseta xeneize.
Enner Valencia también habló de su proceso en Boca después de la remontada. El delantero agradeció por el resultado y reconoció que atravesó dificultades al comienzo: “Le agradezco a Dios por todo esto. He pasado momentos difíciles pero sabía que viniendo a Boca iba a ser así”. También explicó por qué le costaron sus primeros partidos: “Por cómo estaba el plantel, formado, y yo estaba parado post Mundial, sabía que me iba a costar los primeros partidos”.
Juan Román Riquelme y Guillermo Barros Schelotto reaparecieron en el recuerdo de Palermo como parte de su etapa más reconocida en Boca. Sobre la conexión con Riquelme, el exdelantero describió: “Era marcarle a la espalda de los centrales, una desmarcación mía y él tenía la facilidad de enseguida dejarme frente al arquero”. Después amplió la mirada al resto del plantel: “No funcionábamos solo nosotros dos y Guillermo, funcionaba desde Óscar Córdoba hasta la defensa y los volantes. Por eso eramos el equipo que eramos en ese momento”.
El Mundial de Sudáfrica 2010 llevó la conversación hacia una diferencia generacional que Palermo vivió dentro de la Selección Argentina. El exgoleador contó que compartía asiento de colectivo con Lionel Messi, pero que le daba vergüenza iniciar una charla: “Íbamos juntos en el asiento del colectivo pero no le hablaba. Yo tenía 35 y él 22, estaba con el Agüero, con Di María, con la Play. Era otra generación”. Palermo había sido convocado a ese torneo y compartió el plantel dirigido por Diego Maradona.
Los hinchas de Boca recibieron a Palermo en la Usina del Arte con el cántico “muchas gracias, Palermo…”. El actual entrenador de Platense respondió con un mensaje sobre el lugar del club en su carrera: “Estoy agradecido porque la camiseta de Boca me hizo trascender en el mundo por todo lo que pude lograr. Me manejé hacia los demás equipos con respeto siempre y eso hace que hoy exista ese reconocimiento”. La charla se realizó el 29 de septiembre, mientras que sus declaraciones sobre Valencia se publicaron el 30.
