(BUENOS AIRES).- Boca ya conoce a su rival de las semifinales de la Copa Sudamericana: será Vasco da Gama, aunque con un condicionante que llama la atención en Argentina. El conjunto de Río de Janeiro podría presentar un equipo alternativo en la llave, porque su entrenador prioriza la pelea por evitar el descenso en el Brasileirao. La decisión todavía no está tomada, pero el antecedente inmediato abre la puerta a esa posibilidad.
La clasificación del equipo carioca llegó este martes, cuando venció 2-0 a Independiente Santa Fe y se metió entre los cuatro mejores del certamen continental. Fue un hito para la institución: Vasco no llegaba a esa instancia de un torneo internacional desde hacía 15 años. El premio, sin embargo, trae una duda que atraviesa toda su temporada.
El antecedente es claro. Para los cuartos de final ante el conjunto colombiano, el DT Pedro Emanuel apostó por una formación alternativa y preservó a varios de sus habituales titulares. El equipo afrontó la ida en Bogotá con suplentes y volvió a rotar en la revancha, donde igual consiguió el 2-0 que le permitió avanzar a la serie semifinal.
Emanuel explicó que viene utilizando un sistema de rotación en función de los rivales y del estado físico de sus jugadores. Con esa lógica, reservar a sus principales futbolistas para el Brasileirao y presentar un equipo alternativo ante Boca en la semifinal de la Sudamericana aparece como un escenario real. No sería una improvisación, sino la prolongación de una estrategia que ya aplicó en las rondas anteriores.
El riesgo de volver a la Serie B
El contexto explica la determinación del entrenador. Vasco pelea por sostenerse fuera de la zona comprometida de la tabla del campeonato brasileño y el fantasma del descenso es un tema sensible en la institución. El club sufrió cuatro caídas a la Serie B a lo largo de su historia y la última se produjo en 2020, hace apenas seis temporadas.
Tras ese golpe, el conjunto de Río de Janeiro pasó dos años en la segunda categoría y recién en 2022 recuperó su lugar en la máxima división del fútbol brasileño. Por eso, una nueva pérdida de categoría representaría un impacto fuerte para una institución que todavía tiene muy presente ese reciente historial. Mantenerse en Primera pesa tanto como avanzar en el plano internacional.
Para Boca, el panorama presenta un escenario particular: podrá enfrentar a un rival que no solamente piensa en llegar a la final de la Sudamericana, sino también en asegurar su permanencia. El Xeneize llega a la serie tras eliminar a San Pablo y quedarse con el boleto a los cuatro mejores del torneo. La definición sobre el equipo que Emanuel pondrá en cancha todavía deberá esperar, pero el antecedente frente a Santa Fe y sus propias declaraciones sobre la rotación marcan el rumbo que podría tomar el Vasco da Gama de cara a la semifinal.
