BOCA JUNIORS

Carlos Bianchi se retiró de una conferencia y dejó solo a Macri: «Ya está, chau»

 

Una conferencia por su futuro contractual terminó con el entrenador fuera de la sala y el presidente de Boca hablando solo ante las cámaras.

 
Carlos Bianchi
Carlos Bianchi

(BUENOS AIRES).- “Ya está. Chau”, dijo Carlos Bianchi el 23 de septiembre de 2001, cuando se retiró de una conferencia de Boca y dejó hablando solo a Mauricio Macri. El episodio ocurrió después del triunfo 6-1 ante Lanús y quedó como uno de los momentos más incómodos de la primera etapa del entrenador en el club.

El futuro de Bianchi estaba en duda porque había decidido no renovar su contrato cuando terminara el año, aunque esa postura no implicaba una renuncia inmediata. El entrenador había comunicado que no iba a prolongar su vínculo a partir del 1° de enero y, antes de la llegada de Macri, había dejado claro que no quería hablar sobre el contrato. La definición estaba planteada para el cierre de 2001 y no como un abandono del cargo en ese momento.

Mauricio Macri apareció inesperadamente en la sala y se sentó junto al entrenador, en una escena que al principio parecía cordial. El entonces presidente de Boca quería que Bianchi explicara públicamente por qué había decidido no continuar y buscaba despejar cualquier posibilidad de que existieran diferencias con la dirigencia. Macri también planteó que el club estaba dispuesto a hacer los cambios necesarios para intentar convencerlo de seguir. La conversación se extendió durante varios minutos frente a los periodistas y el clima se volvió cada vez más tenso.

Carlos Bianchi mantuvo la postura que había adoptado antes de la llegada de Macri y evitó entrar en detalles sobre los motivos de su decisión. El Virrey sostuvo que ya había dicho lo que tenía para decir y rechazó convertir la situación en un espectáculo público. Macri volvió a pedirle explicaciones sobre su futuro, pero el entrenador no modificó su posición. Entonces se levantó de su lugar y comenzó a caminar hacia la salida.

La salida de Bianchi no fue inmediata: el presidente intentó detenerlo y le reclamó que no correspondía terminar de esa manera, pero el técnico siguió caminando hacia la salida. “Ya está. Chau”, fueron algunas de las últimas palabras de Carlos Bianchi antes de abandonar la sala. Macri quedó solo frente a las cámaras, continuó hablando durante varios minutos y manifestó públicamente su malestar por lo ocurrido. El presidente también buscó explicar la posición de la dirigencia y su intención de retener al entrenador.

El equipo de Bianchi atravesaba uno de los momentos más exitosos de su historia cuando ocurrió la conferencia. Para entonces, había conquistado dos Copas Libertadores, una Copa Intercontinental y varios títulos locales, además de construir una racha histórica de partidos sin derrotas. Bianchi había asumido como entrenador de Boca en 1998 y su ciclo ya se había convertido en uno de los más exitosos de la historia del club.

La Copa Intercontinental ante Bayern Múnich en Tokio se disputaría apenas unas semanas después del 23 de septiembre, mientras la situación contractual seguía abierta. Bianchi finalmente continuó al frente del equipo hasta el final de 2001 y posteriormente volvería a Boca en otras etapas. La conferencia quedó asociada a la relación entre el entrenador y Macri porque una charla destinada a explicar el futuro del técnico terminó con Bianchi fuera de la sala y el presidente hablando solo frente a las cámaras. El desenlace también dejó una precisión sobre aquella decisión: Bianchi no había renunciado en septiembre, pero sí había resuelto no prolongar su vínculo desde el 1° de enero.