El exvicepresidente y excanciller Carlos Ruckauf analizó la política exterior del presidente Javier Milei sobre las Islas Malvinas y la situación geopolítica del Reino Unido, tras los anuncios presidenciales del pasado 3 de septiembre. Ruckauf señaló que el Presidente es «estadista» por las medidas adoptadas y definió a la diplomacia británica actual como un sistema en proceso de disgregación.
El análisis se dio en el contexto de los decretos firmados por el Poder Ejecutivo para sancionar a las firmas involucradas en la explotación petrolera no autorizada en el yacimiento Sea Lion.
Elogios a la política exterior de Milei
Según Ruckauf, la gestión de Milei «culmina en esta cadena nacional 2 años y medio de una impecable política exterior personal con Donald Trump«. En contraste, afirmó que existe un distanciamiento entre el gobierno británico y el norteamericano. Aseguró que «los ingleses traicionan a Estados Unidos en una forma realmente increíble», y que se trata de una situación que el Pentágono ya preveía antes de la administración de Trump.
Para Ruckauf, el escenario geopolítico actual beneficia a la postura argentina debido al debilitamiento de la OTAN frente a un nuevo esquema hemisférico de defensa liderado por Estados Unidos. «Adiós OTAN, bienvenido Escudo de las Américas», sentenció en referencia a un protocolo de la doctrina Monroe que delimitaría la influencia británica. Bajo esta perspectiva, sostuvo que la caída histórica de la influencia del Reino Unido abre condiciones de negociación a mediano plazo.
Defensa de recursos y rechazo a la autodeterminación de los isleños
Ruckauf respaldó la planificación de la base naval en Ushuaia y destacó que el planteamiento presidencial excede la cuestión Malvinas e incorpora la pretensión argentina sobre la Antártida y el control estratégico del Atlántico Sur. En esa línea, remarcó la importancia de establecer una cooperación bilateral con Chile en materia logística.
Ruckauf rechazó la validez del plebiscito de autodeterminación realizado por los habitantes de las islas. Sostuvo que el propio gobierno británico desconoce consultas de independencia en Escocia e Irlanda. Sostuvo que tras la ocupación británica original se expulsó a la población nativa para implantar colonos, concluyendo que «no pueden votar los usurpadores para mantener la usurpación».
Respecto a las medidas económicas dirigidas a frenar el proyecto petrolífero Sea Lion en la Cuenca Malvinas Norte, el exministro consideró central «parar este proyecto» para que el Reino Unido no logre extraer ni comercializar el hidrocarburo. Además, subrayó de manera favorable el hecho de que las acciones se impulsaran «en términos pacíficos», sin recurrir a discursos de carácter bélico.
