POLÍTICA

César Milani: la Corte Suprema anuló su absolución por el caso Ledo

 

El máximo tribunal cuestionó la valoración de una firma atribuida al exjefe del Ejército y ordenó revisar el fallo con otra integración.

 
César Milani
César Milani

(BUENOS AIRES).- «A Ledo nunca lo vi en mi vida«, sostuvo César Milani durante el juicio oral en Tucumán. La Corte Suprema dejó sin efecto la absolución de César Milani en la causa por la desaparición de Alberto Agapito Ledo y ordenó que el expediente vuelva a la Cámara Federal de Casación Penal para revisar nuevamente la decisión.

La resolución se conoció el martes 29 de septiembre de 2026. El fallo lleva la firma de Horacio Rosatti, Ricardo Lorenzetti y el conjuez Juan Ignacio Pérez Curci. El conjuez Luis Rabbi Baldi Cabanillas votó en forma concurrente, mientras que Carlos Rosenkrantz se pronunció en disidencia.

El eje del pronunciamiento está en la valoración de la prueba sobre un documento militar confeccionado después de la desaparición de Ledo. La Corte hizo suyos los fundamentos y conclusiones del dictamen de la Procuración General de la Nación, que cuestionó que la Cámara Federal de Casación Penal no hubiera analizado correctamente la firma atribuida a Milani. El fallo también tomó en cuenta que el propio exjefe del Ejército había reconocido públicamente que esa firma era suya.

Las pertenencias de Ledo, incluidos sus anteojos, quedaron en el campamento pese a la hipótesis de que había abandonado voluntariamente el lugar. Para la Procuración General, ese dato debía ser considerado junto con el documento que lo presentó como desertor. La resolución sostuvo que las instancias anteriores no habían valorado de manera exhaustiva las circunstancias comprobadas de la causa.

Luis Rabbi Baldi Cabanillas consideró arbitrario que Casación rechazara un peritaje caligráfico solicitado por el Ministerio Público Fiscal. En su voto concurrente, cuestionó que los tribunales inferiores analizaran “en abstracto” el papel de Milani y trataran la deserción como “un mero trámite burocrático”. Carlos Rosenkrantz, en cambio, sostuvo que correspondía confirmar la absolución porque la participación concreta de cada imputado debía demostrarse más allá de toda duda razonable.

El origen de la causa

Alberto Agapito Ledo tenía 20 años y cumplía el Servicio Militar Obligatorio en el Batallón de Ingenieros de Construcciones de La Rioja cuando desapareció el 17 de junio de 1976, en Tucumán. La reconstrucción incorporada al expediente indica que salió durante la madrugada junto al entonces capitán Esteban Sanguinetti y que nunca volvió al campamento. En abril de ese año, una fracción del batallón integrada por Ledo y Milani había sido enviada a una misión en Tucumán. Cinco días después de la desaparición, el 22 de junio, se confeccionó el sumario militar que atribuyó a Ledo una supuesta deserción.

La acusación sostuvo que Milani intervino en ese trámite cuando era subteniente y que su firma aparecía en el documento, instado por Sanguinetti. El fiscal federal de Tucumán Carlos Brito sostuvo que esa versión no se correspondía con lo ocurrido y que Ledo había sido secuestrado y luego asesinado por militares bajo el mando de Sanguinetti. Testimonios incorporados al expediente señalaron que Ledo fue visto en diciembre de 1976 como detenido en el Arsenal Miguel Azcuénaga, en San Miguel de Tucumán.

El Tribunal Oral Federal de Tucumán absolvió a Milani en diciembre de 2019 por el beneficio de la duda y condenó a Sanguinetti a 14 años de prisión. La Sala I de la Cámara Federal de Casación Penal confirmó la absolución en 2021. Durante el juicio, Milani también afirmó: «Nunca encubrí, nunca torturé, no sé lo que es un centro clandestino de detención». Ahora, la Cámara Federal de Casación Penal deberá reevaluar la absolución con otra integración; la decisión de la Corte no constituye una condena contra el exjefe del Ejército.