ESPECTÁCULO

Jorge Rial comunicó la verdad detrás de los últimos días de Chiche Gelblung: «La guita»

 

El periodista cuestionó que se presentara como admirable la continuidad laboral del conductor pese a su deteriorado estado de salud.

 
Chiche Gelblung
Chiche Gelblung

(BUENOS AIRES).- “Reivindico a Chiche con todo: lo bueno y lo malo pero no romanticemos. Acá todos dicen ‘se murió laburando’. Esa no es una buena muerte”, dijo Jorge Rial al referirse a los últimos días de Chiche Gelblung.

El presentador murió el miércoles 9 de septiembre de 2026, a los 82 años, después de una complicación en su estado general provocada por un cuadro respiratorio grave. Rial cuestionó que su muerte fuera presentada como una consecuencia admirable de seguir trabajando.

El cuadro respiratorio grave complicó el estado de salud de Gelblung y agravó los problemas de base que arrastraba durante el último tiempo. El periodista y conductor estaba internado en terapia intensiva en el Sanatorio Los Arcos, adonde había ingresado con severas dificultades para respirar. La internación precedió a su fallecimiento, ocurrido el miércoles.

La muerte de Chiche Gelblung generó dolor entre colegas y famosos, que destacaron su pasión por la profesión y su búsqueda constante de información. Esa mirada sobre su trayectoria contrastó con el planteo de Rial, quien sostuvo que no correspondía convertir sus últimos días en una historia ejemplar sobre la entrega al trabajo. Para el conductor, detrás de esa continuidad había una necesidad concreta.

La necesidad económica fue el eje de la crítica de Rial. El periodista afirmó que Gelblung no seguía trabajando solamente por vocación, sino porque necesitaba ingresos y vivía al día: “¿Saben por qué se murió trabajando? Porque necesitaba la guita. Tenía que salir de la clínica e ir corriendo al estudio porque vivía al día”. La frase expuso la rutina que, según Rial, le impedía retirarse aun cuando su salud estaba deteriorada.

La edad también ocupó un lugar central en el planteo. Rial sostuvo que Gelblung debería haber podido descansar y disfrutar de su familia, en lugar de sostener esa exigencia laboral: “A los 80 años, él tendría que estar en su casa disfrutando de sus nietos. A veces escucho a colegas decir: ‘Tenés 3 laburos, hay que pelarse, no te quejés’. No muchachos, a cierta edad, tenés todo el derecho del mundo a descansar, a estar con tu familia, a recoger los frutos de lo que trabajaste”.

La situación física de Gelblung apareció en otro recuerdo de Rial. El conductor contó que lo había visto entrar en silla de ruedas y hablar sobre la posibilidad de que tuvieran que cortarle las piernas: “Lo he visto entrar en silla de ruedas, contando que tal vez tenían que cortarle las piernas. ¿Les parece? Se romantiza que él estaba hecho y lo hacía por una necesidad interna pero no”. Con ese relato, reforzó su rechazo a la idea de que continuar activo hasta el final fuera necesariamente una elección personal.

La opinión de Rial se publicó el 10 de septiembre de 2026 a las 14:24, un día después de la muerte de Gelblung. Su planteo quedó concentrado en una idea: el periodista siguió yendo al estudio porque necesitaba trabajar, no porque esa situación representara una buena muerte. La discusión quedó vinculada a sus condiciones económicas, su estado de salud y el derecho a descansar después de una extensa trayectoria.