(BUENOS AIRES).- “Un error así lastima”, explicó Franco Colapinto tras el Gran Premio de Italia, donde un despiste en Monza lo hizo caer al puesto 16 antes de que remontara hasta el noveno lugar y sumara puntos para Alpine. El piloto argentino contó días después que lloró ante los medios porque sintió que había dejado escapar una oportunidad concreta de pelear adelante.
La posibilidad de luchar por la carrera fue lo que más le dolió a Colapinto, por encima del error puntual. El piloto reconoció que nunca antes había estado entre los tres primeros peleando por una competencia de Fórmula 1 y que en Monza sintió que podía competir en una situación que habitualmente quedaba fuera de su alcance. Por eso, el despiste tuvo un impacto emocional mayor al de una maniobra fallida.
La pelea que imaginaba incluía a los Red Bull, McLaren y Ferrari, equipos cuyos autos suelen estar lejos de las posibilidades habituales de Alpine. Perder esa chance de esa manera le provocó una frustración enorme, porque el argentino había percibido que podía medirse con pilotos y estructuras de mayor jerarquía. Al explicar por qué se quebró ante los medios, Colapinto dijo: “Difícil de explicar el porqué. Me salió de adentro”.
La recuperación posterior mostró que el error no definió su carrera en Monza. Colapinto reaccionó, recuperó posiciones y terminó noveno, pero el resultado no alcanzó para borrar la sensación de que la oportunidad de luchar por los primeros puestos había quedado atrás. La diferencia entre lo que consiguió y lo que creyó que podía conseguir explica la intensidad de su bronca.
El despiste lo obligó a remontar desde el decimosexto lugar y cambió por completo el desarrollo que tenía durante la competencia. A pesar de esa caída, el piloto logró volver a meterse en la zona de puntos y cerró la carrera con una recuperación que dejó una señal positiva para Alpine.
La reacción de Colapinto después del despiste se convirtió en una de las imágenes más comentadas de su fin de semana. Las lágrimas dejaron expuesto cuánto significaba para él esa posibilidad de pelear adelante, incluso después de haber conseguido puntos para Alpine. El piloto también dejó claro que no pretende quedar atrapado en esa frustración y afirmó: “Ya volverán más oportunidades”.
El Gran Premio de Madrid será el próximo desafío de Alpine. La actividad en pista comenzará este viernes, la clasificación se disputará el sábado y la carrera será el domingo. El calendario le ofrece a Colapinto una nueva competencia poco después del golpe que sufrió en Monza y le permite concentrarse en otro fin de semana de Fórmula 1.
Colapinto llega al Gran Premio de Madrid con la expectativa de volver a mostrar el crecimiento del equipo y con la intención de aprovechar la próxima oportunidad. La experiencia de Monza también dejó una señal positiva: aun después de caer hasta el puesto 16, pudo reaccionar y terminar dentro de los puntos. Ahora buscará trasladar esa capacidad de recuperación a la actividad que comenzará este viernes.
