El expresidente Alberto Fernández rompió el silencio y respondió con dureza a la denuncia por traición a la patria presentada en su contra por el abogado Hugo Rubén Icazati. La acusación surgió luego de que el exmandatario cuestionara el estado actual de las Fuerzas Armadas y la compra de 24 aviones de combate F-16 realizada por el gobierno de Javier Milei. En este contexto, Fernández calificó la presentación judicial como «absurda» y defendió su postura sobre la soberanía de las Islas Malvinas.
«No creo que nadie se anime a llevar adelante una imputación porque realmente los argumentos son más que flojos», afirmó el expresidente. Fernández explicó que sus dichos sobre el equipamiento militar argentino surgieron en respuesta a declaraciones del ex primer ministro británico Boris Johnson, quien había sugerido reforzar la presencia militar británica en el Atlántico Sur. Según el expresidente, decir que Argentina no está en condiciones de tener un ejercicio «no es un secreto de estado, lo sabe todo el mundo».
«No tenemos capacidad militar»: la respuesta ante la acusación judicial
Además, Alberto Fernández señaló que de los 24 aviones F-16 anunciados por el Gobierno solo han llegado seis unidades y aún no se encuentran operativos. Además, recordó que sus palabras coinciden plenamente con el análisis brindado por referentes militares del país: «Ayer lo entrevistaron al general Balza y contestó exactamente lo mismo que dije yo. Es un problema de sentido común, no es otra cosa. ¿También lo van a acusar a ese héroe de Malvinas de traición a la patria?».
En ese sentido, el exmandatario cuestionó las críticas provenientes del oficialismo y acusó a sectores del Gobierno de montar un escenario político infundado. «Nos convierten en traidores a la patria a los que siempre defendimos el derecho soberano sobre Malvinas», fustigó.
«A mí no se me suicidaban los granaderos»: Alberto Fernández
En otro tramo de la entrevista, el expresidente analizó el presupuesto del Ministerio de Defensa y la situación salarial de los efectivos militares bajo la administración de Javier Milei. En este contexto, Alberto Fernández remarcó que el gasto en defensa pasó de un promedio histórico cercano al 0,75% del PBI —mantenido durante las gestiones de Néstor Kirchner, Cristina Fernández de Kirchner, Mauricio Macri y la suya— a niveles que cayeron al 0,28% este año.
El exjefe de Estado enfatizó el deterioro en las condiciones de vida del personal militar y la obra social del Ejército (OSFA). En ese contexto, lanzó: «A mí no se me suicidaban los granaderos por la situación que vivían, como le pasa a Milei ahora».

Fernández advirtió sobre la creciente tasa de suicidios en las fuerzas de seguridad producto del atraso salarial y la pérdida del poder adquisitivo. «Conozco oficiales y suboficiales que están manejando Uber para poder vivir. Si estamos preocupados por las Fuerzas Armadas, hay que mirar lo que le ha pasado a sus ingresos», esbozó.
Política exterior, reclamo por Malvinas y «proceso de cancelación»
Fernández también repasó su estrategia diplomática respecto al Atlántico Sur y recordó la cumbre del G7 en 2022, mantuvo una reunión bilateral con Boris Johnson. Según relató, el mandatario británico le propuso «dejar todo atrás y hablar de negocios para que Inglaterra vuelva a invertir». La respuesta de Fernández fue categórica: «Le dije que antes debíamos resolver el tema de la soberanía de Malvinas. Me contestó que eso estaba resuelto por la guerra y le aclaré que esa fue una batalla de una dictadura, pero los derechos soberanos los seguimos reclamando». La reunión duró apenas siete minutos.
Finalmente, el expresidente denunció ser víctima de una campaña de proscripción mediática y política orientada a silenciar sus opiniones. «Hay un proceso de cancelación y una operatoria para construir una historia sobre mi gobierno», afirmó, defendiendo los indicadores económicos de su gestión. Pese a las denuncias y al clima de confrontación, el exmandatario concluyó asegurando que continuará expresando su preocupación por la situación social y económica que atraviesa la Argentina.
