El legislador cordobés Oscar Agost Carreño presentó en la Legislatura de Córdoba un proyecto de ley para establecer un marco sanitario que permita la inhumación conjunta de personas y mascotas o animales de compañía en los cementerios que habiliten esta modalidad.
La iniciativa busca establecer requisitos mínimos de salubridad y protección ambiental, aunque deja en manos de municipios y comunas la decisión de autorizar o no esta práctica. “Mucha gente hoy vive a las mascotas como su única compañía”, explicó el legislador.
Qué propone el proyecto en Córdoba
En declaraciones a Infobae en Vivo, Agost Carreño explicó que la propuesta surgió a partir del cambio en el vínculo entre las personas y sus mascotas. “Los animales dejaron de ser cosas para ser un miembro de la familia o una presencia muy importante para la gente”, sostuvo.
El proyecto establece que cada municipio o comuna continuará teniendo la facultad de decidir qué prácticas permite dentro de sus cementerios. La Provincia, en tanto, fijaría los estándares sanitarios que deberán cumplirse cuando se autorice la inhumación conjunta.
Entre los requisitos se contempla la presentación de un certificado veterinario de defunción, además de controles para garantizar que no existan riesgos sanitarios. También deberán cumplirse condiciones relacionadas con la higiene, la impermeabilización, la profundidad y la disposición de los restos.
? "LOS ANIMALES DEJARON DE SER COSAS PARA SER PARTE DE LA FAMILIA"
— Infobae En Vivo (@infobaenvivo) September 2, 2026
El legislador cordobés Oscar Agost Carreño impulsa un proyecto de ley para permitir la sepultura conjunta de personas y sus animales de compañía en cementerios públicos y privados. pic.twitter.com/A0kdDvzpNh
Qué animales podrían ser sepultados junto a personas
La propuesta define como animal de compañía a todo animal vertebrado que conviva habitualmente con una persona dentro del ámbito familiar y que no esté destinado a fines productivos, laborales o alimentarios. En ese sentido, Agost Carreño aclaró que la iniciativa apunta principalmente a perros, gatos y otros animales de compañía, y no contempla especies que por sus características queden fuera de esa definición. “No un caballo, no un cocodrilo”, ejemplificó.
El legislador también explicó que tomó como referencia experiencias internacionales. “En Milán, desde enero del año pasado, ya se permiten las inhumaciones en conjunto”, señaló, al tiempo que afirmó que consultó a especialistas para evaluar los eventuales riesgos sanitarios y ambientales. Según el proyecto, la práctica no deberá afectar las napas de agua, el suelo ni las condiciones ambientales, mientras que la autoridad sanitaria provincial será la encargada de establecer las normas técnicas generales.
Agost Carreño sostuvo que la iniciativa busca responder a una demanda social sin avanzar sobre las autonomías municipales. “Se trata de encontrar un equilibrio: reconocer vínculos afectivos que son cada vez más importantes para muchas familias, proteger la salud pública y el ambiente y, al mismo tiempo, respetar plenamente la autonomía municipal”, concluyó.
