(BUENOS AIRES).- La dirigencia de River, encabezada por el presidente Stefano Di Carlo, dejó asentados en la última reunión de Comisión Directiva los montos oficiales de los nueve refuerzos que llegaron para renovar casi por completo el plantel. La cifra total del mercado es contundente: el club desembolsó 38,68 millones de euros y 26,3 millones de dólares en sus distintas operaciones, lo que al convertir ambas monedas equivale a un gasto estimado de unos 70,7 millones de dólares. Se trata de una inversión pocas veces vista en la historia reciente de la institución de Núñez.
El movimiento más pesado fue el de Thiago Almada. River adquirió el 100 por ciento de su pase al Atlético de Madrid a cambio de 20 millones de euros, lo que lo convirtió en el futbolista más caro en la historia del club. La llegada del campeón del mundo se concretó después de una negociación extensa entre las partes.
El segundo desembolso corresponde a Ángel Correa. El delantero arribó desde Tigres por 15 millones de dólares, aunque el acuerdo contempla variables que pueden elevar la cifra: el club deberá pagar otros 1,5 millones de dólares si conquista la Copa Libertadores y 500 mil dólares adicionales si se clasifica al Mundial de Clubes.
Otra operación que llamó la atención fue el regreso de Lucas Beltrán. El delantero llegó a préstamo desde Fiorentina por 500 mil euros, pero el contrato incluye una obligación de compra que se activará en enero de 2027: en ese momento River deberá desembolsar 6,75 millones de euros por el 54 por ciento de sus derechos económicos, con lo cual el costo total de la operación ascenderá a 7,25 millones de euros.
El resto de las incorporaciones
Tobías Andrada también representó una cifra importante. River compró el 80 por ciento de su pase a Vélez por 7,4 millones de dólares, en un acuerdo que incluyó además un amistoso entre ambos clubes antes de fin de año y una prioridad para negociar por los juveniles Thiago Villalba y Simón Parma.
La lista continúa con Mauro Arambarri, por quien el club pagó 6 millones de euros, y Francisco Ortega, incorporado desde Olympiacos por 5 millones de euros. A ellos se suman Rafael Santos Borré, cuyo regreso desde Inter de Porto Alegre demandó 3,9 millones de dólares, y Giovanni González, por quien River abonó 430 mil euros al Krasnodar. El caso de Nicolás Otamendi fue el único excepcional: el defensor llegó con el pase en su poder y su incorporación no implicó un pago por transferencia.
De esta manera, Di Carlo y su comisión directiva expusieron los números de un mercado que modificó en profundidad la composición del plantel. La inversión no se concentró en una sola figura, sino que se repartió entre futbolistas de experiencia internacional, jugadores de selección y apuestas a futuro. Con varios de estos refuerzos ya en uso, River dejó oficializado un desembolso que se ubicó entre los grandes protagonistas del fútbol argentino en este mercado de pases.
