(BUENOS AIRES).- “Es una debilidad para mí”, reconoció Diego Martínez al hablar de Equi Fernández, el ex Boca a quien dirigió en las divisiones inferiores. El actual entrenador de Huracán recordó así un vínculo que nació antes de que el mediocampista y el técnico tuvieran protagonismo en Primera División. Martínez también explicó que mantiene conversaciones con el futbolista y sigue de cerca su carrera.
Diego Martínez trabajó en las divisiones inferiores de Boca durante una etapa dedicada al desarrollo de juveniles. Allí tuvo contacto con una camada de futbolistas que después llegó al máximo nivel y conoció a Fernández cuando todavía transitaba las categorías formativas. “Fue de esa primera categoría cuando me tocó trabajar en la institución”, explicó el entrenador, al precisar el momento en que comenzó esa relación. Su paso por la estructura del club le permitió conocer de cerca a jóvenes talentos que luego tuvieron protagonismo en Primera.
Equi Fernández se formó en Boca y llegó al plantel profesional después de atravesar las distintas etapas de las juveniles. Su debut oficial se produjo en 2021, y más tarde fue cedido a préstamo a Tigre, donde ganó continuidad y pudo consolidarse antes de regresar al club de la Ribera. Ese recorrido marcó una etapa de crecimiento para el mediocampista antes de su posterior paso por el fútbol internacional.
La relación entre Martínez y Fernández se mantuvo después de aquella etapa en las inferiores. El entrenador de Huracán contó que ambos suelen conversar y que se siente cerca del presente del mediocampista: “Tengo una relación muy cercana y estoy muy contento por él”. Martínez también recordó que varias cosas que el propio jugador le había anticipado en esos años terminaron sucediendo con el paso del tiempo.
Diego Martínez también destacó una característica que, según su mirada, excede lo que el jugador aporta dentro de la cancha. “Es un pibe muy inteligente además de ser un gran jugador”, aseguró. La definición combinó la valoración de sus condiciones futbolísticas con el reconocimiento de una personalidad que el técnico ya había observado durante el trabajo en las juveniles.
El trabajo de Martínez con juveniles le permitió seguir la evolución de un futbolista al que conoció en una etapa inicial y volvió a ver ya consolidado. Para el entrenador, ese crecimiento confirmó parte de lo que había detectado en aquel juvenil de Boca. “Me pone muy feliz por él”, concluyó Martínez al referirse al presente de Fernández.
El recorrido profesional de Equi Fernández incluyó pasos por Tigre, Boca y posteriormente el fútbol internacional. Esa trayectoria es la que Martínez observa con satisfacción desde su actual trabajo en Huracán, mientras conserva el vínculo que nació en aquella primera categoría de las inferiores. El reconocimiento del entrenador quedó resumido en su elogio: “Es un pibe muy inteligente”.
