En su editorial por GPS, el periodista Rolando Graña analizó este domingo las proyecciones privadas sobre la evolución de la pobreza en Argentina y cuestionó el discurso económico del Gobierno de Javier Milei. A pocos días de la publicación del dato oficial del INDEC, prevista para el 24 de septiembre, el conductor advirtió que los indicadores sociales podrían mostrar un nuevo deterioro.
Graña centró su análisis en un informe de la consultora ExQuanti, elaborado a partir de microdatos oficiales, y sostuvo que las cifras muestran un incremento de las privaciones sociales durante los últimos meses. En ese contexto, lanzó una fuerte definición sobre el discurso oficial: “Les voy a contar por qué llamamos el fin del relato de la pobreza del gobierno”.
Graña cuestionó el discurso del Gobierno sobre la pobreza
Según el análisis presentado por el periodista, la Argentina acumula tres trimestres consecutivos de aumento en las métricas de privación social. El informe señala que, después del fuerte salto registrado tras la devaluación inicial, los indicadores habían mostrado una mejora, pero posteriormente volvieron a deteriorarse.
De acuerdo con los datos expuestos por Graña, la cantidad de personas afectadas habría alcanzado un pico de 26 millones tras la devaluación y luego descendido, antes de volver a subir hasta los 15,8 millones. El periodista sostuvo que, en los últimos nueve meses, el resultado implicaría alrededor de tres millones de nuevos pobres.
En ese marco, Graña cuestionó la forma en que el Gobierno de Milei presenta la evolución de la pobreza y sostuvo que algunas comparaciones pueden ocultar el impacto de determinadas medidas económicas. “El gobierno insiste siempre en que bajó esta cantidad de pobres cuando en verdad esto es una medida que provocó el gobierno al devaluar”, afirmó.
El impacto del ajuste sobre el empleo y los ingresos

El periodista también vinculó el deterioro de los indicadores sociales con la situación de la actividad económica, especialmente en sectores como la industria y la construcción. Según su análisis, la pérdida de puestos de trabajo y el avance del empleo informal afectan directamente los ingresos de las familias y reducen su capacidad de consumo.
Graña cuestionó además las conclusiones que surgen al comparar distintos períodos de la gestión libertaria. “Cuando te pones a comparar, hacer unas comparaciones un poquito más desapasionadas, no cierra el relato, por lo menos no cierran los números”, sostuvo durante su editorial.
Para el periodista, el esquema económico implementado por Javier Milei enfrenta una tensión entre el orden de las variables financieras y la situación de la economía real. En ese sentido, advirtió que la falta de una recuperación sostenida de la actividad y el empleo podría terminar impactando nuevamente sobre los niveles de pobreza.
La advertencia sobre el modelo de Milei
En otro tramo de su análisis, Graña sostuvo que los resultados sociales podrían convertirse en un problema para el Gobierno si las próximas cifras oficiales confirman el deterioro anticipado por las mediciones privadas. “El modelo que hasta acá defendía el presidente Javier Milei… todo eso no va a ser sostenible porque este es el número real”, afirmó.
El periodista también mencionó el contraste entre algunos indicadores de opinión pública y el malestar generado por el ajuste económico. La pérdida de empleo formal, el crecimiento de actividades informales y las dificultades para recuperar el poder adquisitivo aparecen, según su análisis, como factores que pueden profundizar la preocupación social.
A la espera del próximo informe del INDEC sobre pobreza, Graña planteó que los nuevos datos serán una prueba para el Gobierno. Su conclusión fue contundente: si las cifras oficiales confirman el deterioro proyectado, el Ejecutivo deberá enfrentar nuevamente la discusión sobre el impacto social de su programa económico.
